EL PODER Y LA FUNCIÓN DE LA MENTE (Lección 1)

1. Cumplir la voluntad de Dios Dios quiere hacer muchas cosas en nuestra vida, pero nuestro propio modo de pensar puede impedirnos recibir lo que Dios quiere darnos. Ejemplo: Los israelitas. • Dios les dijo que fueran y tomaran la tierra. • Ellos sabían que Dios podía darles la tierra, porque habían visto milagros. • Pero la mente de ellos no podía aceptarlo. • Ellos perdieron el derecho de poseer la tierra prometida. Si tu mente no está formada correctamente, no podrás cumplir lo . . .

EL PODER Y LA FUNCIÓN DE LA MENTE (Lección 2)

2. EL PODER DE LA MENTE • Todo aquello que permites entrar a tu mente define quién eres. • Tu mente es el depósito donde está registrado cada suceso de tu vida. • Puede estar contento, deprimido, emocionado y desinteresado en base a lo que extraigas de tu memoria. • Todo aquello a lo cual expongas tu mente determinará a qué estará expuesta tu vida y lo que experimentarás. Los pensamientos son los bloques de construcción de Satanás • Satanás conoce el poder de la mente, de . . .

EL PODER Y LA FUNCIÓN DE LA MENTE (Lección 3)

3. LA LÁMPARA ENCENDIDA Salmos 18:28: “Tú encenderás mi lámpara; Jehová mi Dios alumbrará mis tinieblas”. ¿Existen áreas de tinieblas en nuestra vida donde necesitamos la luz de Dios? • Hay muchas áreas de la vida en las que no tenemos idea qué hacer, no sabemos cómo superar la situación que estamos enfrentando… Muchos han hecho parte de su vida cotidiana el caminar en derrota. Juan 11:10: “Pero el que anda de noche, tropieza, porque no hay luz en él”. • Es posible . . .

EL PODER Y LA FUNCIÓN DE LA MENTE (Lección 4)

4. LA RECONSTRUCCIÓN DE LA MENTE 1 Corintios 2:9-16: “Antes bien, como está escrito: Cosas que ojo no vio, ni oído oyó, ni han subido en corazón de hombre, son las que Dios ha preparado para los que le aman. Pero Dios nos las reveló a nosotros por el Espíritu; porque el Espíritu todo lo escudriña, aun lo profundo de Dios. Porque ¿quién de los hombres sabe las cosas del hombre, sino el espíritu del hombre que está en él? Así tampoco nadie conoció las cosas de Dios, sino el . . .