¡NO TE DEJES VENCER POR EL ESPÍRITU DE TEMOR!

Es por eso que 2 Timoteo 1:7 dice: “Porque no nos ha dado Dios espíritu de cobardía, sino de poder, de amor y de dominio propio.” Para contrarrestar el temor debemos estar sumergidos en la presencia de Dios.
El poder representa al obrar del Espíritu Santo;
El amor representa el amor de Dios el Padre;
El dominio propio se refiere a Jesús, la Palabra viviente, con la cual renovamos la mente para pensar como Dios piensa.

9. En el perfecto amor del Señor hay libertad y paz
1 Juan 4:18 dice: “En el amor no hay temor, sino que el perfecto amor echa fuera el temor; porque el temor lleva en sí castigo. De donde el que teme, no ha sido perfeccionado en el amor.»

Cuando nos refugiamos en el Señor y vivimos bajo la cobertura de su amor seguro, experimentamos paz.
El perfecto amor es el que recibimos del Señor. Isaías 9:6 dice: «Porque un niño nos es nacido, hijo nos es dado, y el principado sobre su hombro; y se llamará su nombre Admirable, Consejero, Dios Fuerte, Padre Eterno, Príncipe de Paz.»

Juan 14:27 dice: “La paz os dejo, mi paz os doy; yo no os la doy como el mundo la da. No se turbe vuestro corazón, ni tenga miedo”
Isaías 26:3 dice: “Tú guardarás en completa paz a aquel cuyo pensamiento en ti persevera; porque en ti ha confiado.»

Para vivir derrotando al temor debemos:
a) Perseverar en pensar en el Señor y en recordar sus promesas para nosotros.
b) Confiar, es decir, creer, tener fe en el Señor.

10. Decidamos vivir en todo momento sin temor
Cuando el temor reina en una vida, elimina la paz de Dios y ese espíritu comienza a afectar nuestra alma y posteriormente nuestro cuerpo físico.
Proverbios 17:22 dice: “El corazón alegre constituye buen remedio; Mas el espíritu triste seca los huesos.”

El espíritu triste se refiere a un corazón herido, afectado por el temor, lo cual origina que los huesos se sequen. Esto medicinalmente hablando se refiere a que nuestro sistema inmunológico pierde sus defensas y nos deja a expensas de cualquier virus, enfermedad, espíritu de muerte prematura. ¿Puede entender el efecto destructivo del temor y por qué el diablo una y otra vez pretende que usted sea atrapado por un espíritu de temor?

11. Decidamos vivir en todo momento con un espíritu de fe, creyéndole al Señor
Para contrarrestar al temor debemos desarrollar un espíritu de fe. La fe viene por oir la Palabra de Dios, por oir lo que Dios dice en su Palabra (Romanos 10:17).

Dios nos ha dado a todos los creyentes una medida de fe para que la desarrollemos (Romano 12:3). No nos olvidemos que justo por la fe vivirá (Romanos 1:17). Eso significa que sin fe, el creyente no puede vivir… y si el creyente no puede vivir…. significa que puede morir espiritualmente. Vivir sin fe es como estar muerto en vida.

¡Cuidado, no seamos ignorantes de lo que puede hacer el espíritu de temor, si le damos lugar, y levantémonos en fe creyendo que Dios nos ama tanto que tiene un plan de bendición para cada día de nuestra vida y para toda la vida.

Cuando algún pensamiento quiera hacerle caer bajo el temor, no se quede pasivo, detéctelo y échelo fuera de su mente en el nombre del Señor. Tome la autoridad que usted tiene en Cristo y ate y reprenda a todo espíritu de temor para que se vaya de su vida, derrotado y sin haber podido lograr su cometido. Alabe y adore al Señor para que la presencia del Espíritu Santo cambie la atmósfera alrededor suyo. ¡Somos más que vencedores en Cristo Jesús! ¡Aleluya!

Proverbios 3:24-25
«Cuando te acuestes, no tendrás temor, Sino que te acostarás, y tu sueño será grato. No tendrás temor de pavor repentino, Ni de la ruina de los impíos cuando viniere.»