LOS NOMBRES DE DIOS – Lección 2 –

2.
Los Jehovaísticos nombres de Dios – El Pacto de Redención –

Todos los nombres de los demás pactos revelados en la Biblia son pactos del plan de redención. Cada uno es mencionado con el nombre redentor de Dios. Cuando esto aparece vemos los pactos de Creación y Redención juntos, porque el que ha creado es el que también redime al ser humano.

Una clara revelacion del nombre redentor del pacto de Dios nos fue dado en el llamado de Dios a Moisés en medio de la zarza ardiente y en el proceso de liberación de Israel de la esclavitud de Egipto (Exodo 3:1-15; 6:1-6).

Cuaqndo el Señor llamo a Moisés a libertar a Israel de Egipto fue basado en el pacto que hizo con Abraham, Isaac y Jacob (Exodo 2:23-25; 3:1-6). Moisés, sabiendo que los egipcios adoraban muchos dioses, quería conocer el nombre del verdadero Dios que iba a liberar a Israel (Exodo 3:13).

Dios le dijo a Moisés que a su tiempo el juzgaría a todos los dioses de Egipto (Exodo 12:12). El nombre de Dios sería un nombre sobre todos los dioses de Egipto. La respuesta de Dios a Moises la encontramos en Exodo 3:14-15.

Mas adelante Dios le dijo a Moisés que no fue conocido por su nombre JEHOVÁ a Abraham, Isaac y Jacob. El nombre del pacto redentor revelado fue como JEHOVÁ or YAHWEH (traducido como Señor mas de 6.000 veces)

1. JEHOVA-ELOHIM= El Señor Dios, El Redentor-Creador (Génesis 2:4)

2. JAH= Forma abreviada de Jehová (Exodo 15:2; 17:16; Salmos 68:4).

3. JEHOVA-ELOHIMO-SABOATH= Señor de los ejércitos, de las huestes celestiales, creación y criaturas (Salmos 84:4; Jeremias 15:16).

4. ADONAI-JEHOVA-SABAOTH= Señor, Señor de los ejércitos (Salmo 69:6)

5. JAH-JEHOVA= Señor Jehová (doble énfasis) (Isaias 12:2; 26:4)

6. JAH-ELOHIM= Señor Dios (Salmos 68:18)

7. JEHOVA-JIREH= El Señor proveerá (Génesis 22:14)
Luego de muchos años de espera en recibir el cumplimiento de la promesa de Dios, Abraham y Sara fueron padres de Isaac. Seguramente habían pensado que el trato de Dios hacia ellos había terminado, pero no fue así. Aún el Señor tendría una prueba más… y muy exigente: Debería Abraham sacrificar su único hijo al Señor como una ofrenda de obediencia y lealtad hacia El.

Dios vió el corazón dispuesto de Abraham e impidió el sacrificio físico pero aceptó el sacrificio interior de su siervo.
En ese contexto aparece el Señor revelado como el Dios que todo lo provee. Dios requiere siempre obediencia para probar nuestra fidelidad y para ser testigos de Su fidelidad.

Para Abraham este acto de sacrificio fue un acto de adoración (Gén. 22:5). Note tambien el lugar donde se manifestó Dios como proveedor. Dice Génesis 22:14: “Y llamó Abraham el nombre de aquel lugar, Jehová proveerá. Por tanto se dice hoy: en el monte de Jehová será provisto”.

Unicamente en la presencia del Señor y por medio del sacrificio recibimos provisión. Para mover la “rueda” de la provisión espiritual debemos primero sacrificar lo que tenemos. Cuando empiezo a dar por fe, recibo por fe. Para conocer a Jehová-Jireh debemos ir al monte del sacrificio.

Nuestra respuesta ante el Señor que provee es darle nuestra mezquindad y avaricia.

8. JEHOVA-RAPHA= El Señor que sana (Exodo 15:26)
Dios se manifestó a su pueblo también como el Sanador en medio de las aguas amargas de Mara (Exodo 15:24-26). Como cristianos podemos vivir seguros bajo la cobertura sanadora de nuestro Señor. El se manifestó como sanador de nuestras enfermedades y es el mismo que nos provee salud divina diaria para cuando estamos bien.

La medicina cada día crece con sus avances, los médicos descubren nuevas tecnicas cada día pero el Médico por excelencia es nuestro Dios. A menos que El intervenga no existe verdadera sanidad. Toda sanidad es sobrenatural, aun la que viene por medio de la medicina, pues el Señor la ha creado para restaurar la salud. ¿Sabía usted que si alguien enfermo de gravedad toma un medicamento, por bueno que sea, pero su cuerpo lo rechaza, esa persona muere? Toda sanidad es obra sobrenatural del Señor. ¡No hay mejor cobertura que la que nos provee nuestro Jehová-Rophe!

Nuestra actitud ante el Señor que nos sana debe ser la de entregarle nuestras enfermedades y dolencias.

9. JEHOVA-NISSI= El Señor mi estandarte o el que va delante nuestro para darnos la victoria.
En Exodo 17:9-15 nos encontramos con el relato de la lucha del pueblo de Dios contra Amalec, como una figura del enemigo y las luchas que tenemos que enfrentar en la vida como hijos de Dios. Las manos levantadas de Moisés sobre la cumbre del collado es una figura de la victoria de Jehova-Nissi.

De la misma manera hoy nosotros, su pueblo, podemos estar tranquilos en nuestras luchas y problemas personales sabiendo que no las enfrentamos solos sino teniendo al Señor al frente nuestro para ayudarnos a vencer. ¡Dios no solo nos acompaña en nuestros tiempos difíciles, sino que también toma la delantera sobre nuestras circunstancias y nos da la victoria!

Nuestra respuesta ante el Señor que va delante nuestro para darnos la victoria es entregarle nuestra incapacidad de ganar o vencer, en cada situación de nuestras vidas, por nosotros mismos.

10. JEHOVA-KANNA= El Señor que es celoso (Exodo 20:5; 34:14; Deutoronomio 5:9)

11. JEHOVA-MEKADDESKUM/ M’KADDESH = El Señor que santifica (Exodo 31:13; Levítico 20:8)
Exodo 31:13 muestra al Señor como “…el que os santifico”. Dios no se conforma con limpiarnos del pasado de pecado sino que nos quiere llevar a un presente y futuro glorioso viviendo en santidad. Una cosa es tener a Cristo como el Salvador y otra muy diferente tenerlo como el Señor de la vida.

La santidad de Dios diferencia al mediocre del maduro espiritual, diferencia al convencido del comprometido en la causa del Reino de Dios. Muchos confunden santidad con legalismo o religiosidad, pero el Señor nos quiere hacer disfrutar la hermosura de su santidad.

La obra de Dios sobre nuestras vidas es total, por dentro y por fuera, para el presente, pasado y futuro. ¡Seamos santos como él es santo para conocerlo como Jehová-M’kaddesh!

Nuestra actitud ante el Señor nuestro santificador es entregarle nuestra religiosidad y humana moralidad.

12. JEHOVA-SHALOM= El Señor nuestra paz (Jueces 6:24)
La Biblia nos dice en Filipenses 4:7 que la paz de Dios sobrepasa todo entendimiento y guarda nuestros corazones y pensamientos con tranquilidad celestial en Cristo Jesús. Esto mismo fue lo que experimentó Gedeón en un momento de tensión en su vida y circunstancias (Lea Jueces 6:22-24).

Nuestra paz, como cristianos, no depende de las circunstancias sino del Señor que está sobre todas las circunstancias reinando con poder. ¡Hay verdadera estabilidad y firmeza en la paz de Dios!

Nuestra respuesta ante el Señor que provee paz es entregarle, todo lo que nos provoca nerviosismo, intranquilidad, tensión.

13. JEHOVA-SHAPHAT= El Señor es juez (Jueces 6:24)

14. JEHOVA-SABAOTH= El Señor de los ejércitos (1 Samuel 1:3; Salmos 24:10; 84:1-3)
El gigante Goliat padeció en carne propia la grandeza de nuestro Dios en la vida del pequeño-gigante espiritual llamado David. En 1 Samuel 17:43-45 al ser menospreciado por el experto guerrero de los filisteos, le respondió diciendo: (v. 45) “…tu vienes a mí con espada y lanza y jabalina; mas yo vengo a ti en el nombre de Jehová de los ejércitos (Jehová-Sabaoth), el Dios de los escuadrones de Israel, a quien tu has provocado”.

Usted bien sabe como terminó la lucha, el Señor de los ejércitos le dio a David inteligencia y autoridad para vencer y cortarle la cabeza al humanamente hablando invencible Goliat (v. 51). Si estamos del lado de Jehová-Sabaoth, vamos a triunfar sobre toda fuerza del mal por más poderosa que parezca a nuestros ojos o sentidos. Nuestras batallas espirituales contra el enemigo no se ganan con sagacidad o intrepidez humana sino con el poder de lo Alto (Zac. 4:6). ¡Levántese hoy contra sus enemigos con el poder del Espíritu Santo pues de su lado está Jehová-Sabaoth!

Nuestra actitud ante el Señor de los ejércitos es alabarle y adorarle pues en medio de los tiempos peligrosos que vivimos y problemas que enfrentamos en la vida, tenemos al Señor que nos defiende y protege.

15. JEHOVA-ELYON= El Altísimo Señor, Dios Altísimo o supremo (Salmos 7:17)
Este nombre de Dios aparece en la Biblia varias veces en el Antiguo Testamento. Aparece por primera vez en Génesis 14:19-20 cuando el Rey Melquisedec de Salem alaba la valentía de Abraham al rescatar a su sobrino Lot. El le dijo: “y le bendijo, diciendo: Bendito sea Abram del Dios Altísimo, creador de los cielos y de la tierra; y bendito sea el Dios Altísimo, que entregó tus enemigos en tu mano. Y le dio Abram los diezmos de todo.

Esta expresión, “altísimo”, no quiere significar la altura en el sentido de medir más alto que los demás. Al mencionar al Dios altísimo, la Palabra quiere dar a entender al Señor que está por sobre todo en poder y majestad. El Salmo 47:2 dice “Porque Jehová el Altísimo es temible; Rey grande sobre toda la tierra” y el Salmo 97:9 dice “Porque tú, Jehová, eres excelso sobre toda la tierra; eres muy exaltado sobre todos los dioses”. No hay nada ni nadie que se pueda comparar a la grandeza de nuestro poderoso Dios. ¡El es inigualable en Majestad, Autoridad y Poder! ¡Por eso vale la pena entregarle nuestras vidas y servirle con devoción!

Nuestra actitud ante nuestro Dios altísimo es venir humillados ante él, considerando nuestra “bajeza”.

16. JEHOVA-RAAH/ROHI= El Señor mi pastor (Salmos 23:1)
El salmo 23 revela la figura maravillosa de nuestro Gran pastor con nosotros las ovejas de prado. La característica del buen pastor es que no solo da su vida por las ovejas (Jn 10:11-12) sino que también las pastorea, es decir, les da buenos pastos para comer.

Nunca se congregue en una iglesia donde el pastor no le provea alimento espiritual balanceado, lleno del Espíritu Santo y de la autoridad de la Palabra de Dios. ¡Salga corriendo de allí! Tampoco no se coloque bajo la cobertura espiritual de pastores que no dan la vida por sus ovejas.

Con dolor debemos decir que muchos ministros dejan el pastorado o cambian de congregación por propuestas económicas más suculentas en otro lado como si el ministerio fuera un empleo y se van sin importarle nada la vida de las ovejas que tenían a su cargo. ¡No es ninguna sorpresa que el lobo (el diablo) se las devore! ¡El Señor guarde a su iglesia de semejantes “pastores” que nada tienen que ver con un verdadero pastor! Si usted se congrega en una iglesia donde su pastor es un verdadero reflejo y ejemplo del Gran Pastor, ¡Alabe al Señor!

Nuestra respuesta ante el Señor, que es nuestro gran pastor, es recibir siempre el alimento espiritual que nos proveen los siervos de Dios.

17. JEHOVA-HOSENU= El Señor nuestro Hacedor (Salmo 95:6)
Dios no solo se manifestó como Creador sino también como nuestro Hacedor. El ha pensado en nuestra concepción y nos ha hecho tal como somos. ¿Puede ver la mano del Señor al pensar que de miles de espermatozoides dando vueltas, nosotros fuimos elegidos por el Señor para ovular y crecer en el vientre de nuestra madre? ¿Puede ver la mano de Dios en su nacimiento y en su forma de ser externa e interna?

Existen cristianos disconformes con su apariencia física y su manera de ser. Ellos desearían cambiarse en otra persona si fuera posible. Por cierto debemos cuidar nuestra apariencia, pues somos templo del Espíritu Santo, pero nunca dejar de agradecer a Dios tal como somos. El nos hizo así, altos o bajos, rubios o mestizos, blancos o negros, con ojos claros o de color café. ¡Somos únicos para El y debemos gozarnos en ello!

El Salmo 95:6 nos da una invitación para venir ante él con adoración postración y porque El es nuestro hacedor y nos ha hecho tal como somos para Su Gloria. Dios, por manifestarse cómo nuestro Hacedor, tiene derechos sobre nosotros. No nos pertenecemos a nosotros mismos sino le pertenecemos a El. ¡Alabe al Señor, Jehová-Hoseenú!

Nuestra actitud ante el Señor nuestro hacedor, es la de agradecerle por lo que somos físicamente (altura, color de piel, color de pelo, ojos, contextura física, etc).

18. JEHOVA-GIBBOR= El Señor es poderoso o hacedor de proezas (Isaías 42:13)

19. JEHOVA-TSIDKENU= El Señor nuestra justicia (Jeremías 23:6)
En el relato de Jeremías 23:5-6, Dios se revela cómo el justo o el que justifica. En el Nuevo Testamento por cierto El se revela cómo nuestra justicia, “al que no conoció pecado (Cristo), por nosotros lo hizo pecado, para que nosotros fuésemos hechos justicia de Dios en él (Cristo)”.

Dios nos hizo justicia al ser, por medio de la obra de Cristo en la cruz, declarados justos. No es que seamos justos sino que fuimos declarados justos, pues Cristo tomó el castigo de nuestras rebeliones y pecado para que podamos ser salvos. Romanos 5:1 dice “Justificados, pues, por la fe, tenemos paz para con Dios por medio de nuestro Señor Jesucristo” ¿Quién otro sino el Señor pudo hacer esta obra increíble a favor nuestro? ¡Bendito sea Su Nombre, Jehová-Tsidkenu!

Nuestra respuesta ante el Señor nuestra justicia es entregarle nuestra actitud de pretender con nuestros actos ganar el favor de Dios.

20. JEHOVA SHAMMAH= El Señor está allí, siempre presente (Ezequiel 48:35)
Dios se caracteriza no solo por su omnipotencia, omnisciencia sino también por su omnipresencia. Aquel que ha hecho la paz con Dios por medio de Cristo tiene asegurada la cobertura presente y continua del Señor. Dios reveló este nombre en Ezequiel 48:35 “Y el nombre de la ciudad desde aquel día será Jehová-sama”, y en el Nuevo Testamento encontramos a Jesús diciendo en Mateo 28:20 “Yo estoy con ustedes todos los días, hasta el fin del mundo”. ¡El Señor nunca sale de vacaciones ni se toma un descanso, sino que está atento y vigilante para cuidarnos, amarnos y bendecirnos! ¡El no es un Dios de templos solamente sino el Señor siempre presente en cada lugar donde nos movamos y vivamos!

El Salmo 46:1-3 dice: “Dios es nuestro amparo y fortaleza, Nuestro pronto auxilio en las tribulaciones. Por tanto, no temeremos, aunque la tierra sea removida, Y se traspasen los montes al corazón del mar; Aunque bramen y se turben sus aguas, Y tiemblen los montes a causa de su braveza”.

Isaías 50:7-8 dice también: “Porque Jehová el Señor me ayudará, por tanto no me avergoncé; por eso puse mi rostro como un pedernal, y sé que no seré avergonzado. Cercano está de mí el que me salva; ¿quién contenderá conmigo?”

Nuestra respuesta ante el Señor que siempre está presente es declarar su compañía cuando los demás nos abandonan por diversas causas.

21. JEHOVA-ELHEENU = Jehová nuestro Dios
Dios se ha revelado también como un Dios cercano y accesible. Existe una idea errónea de que el Señor es muy lejano e inaccesible. Para aquellos que tenemos a Cristo como el Salvador, Dios es bien accesible y es nuestro Padre Celestial.

Una persona se transforma en hijo de Dios cuando recibe a Cristo en el corazón (Jn 1.12). Es por eso que los que hemos sido libertados de la esclavitud del reino de tinieblas y trasladados al Reino de Dios podemos con libertad decir ¡Abba Padre!, es decir “Papito”, una expresión muy tierna y cercana que un hijo le dice a su amado padre.

El Salmo 99:5, 8, 9 repite tres veces la expresión “Jehová nuestro Dios”. ¡Aleluya porque él se ha revelado a nosotros como Jehova-Elheenú!

Nuestra actitud ante el Señor nuestro Dios, es agradecerle por poder ser parte de una iglesia local donde podemos adorarle y servirle en comunidad.

22. JEHOVA-ELOHAY = EL Señor mi Dios
El Señor no solo es nuestro Dios, a nivel grupal, sino principalmente nuestro Dios personal. ¡El es mi Dios! Es hermoso y bello compartir con otros que tienen al Señor como su Dios pero esta comunión es el resultado de tenerlo individualmente viviendo en nuestro corazón por la presencia del Espíritu Santo.

En Zacarías 14:5, 7, 9 él se reveló con este nombre para mostrar que El es “mi” Dios no importa lo que pueda pasar en la tierra. Es verdad, ¿Quién nos puede separar del amor de Dios que es en Cristo Jesús? (Ro 8:38-39)

¡Conocer a Jehova-Elohay no es una acción egoísta sino un acto de fe!

Nuestra actitud ante el Señor mi Dios es agradecerle por poder tener una relación personal e íntima con él a través de Cristo.
Nuestra vida espiritual puede hoy mismo ser renovada y nuestros ojos espirituales pueden ser abiertos a la maravillosa verdad de Quien es nuestro Dios. ¡El se ha revelado con todos sus gloriosos nombres y aún sigue siendo más grande pues es el Señor! ¡Gocémonos en nuestro Dios y sirvámosle con gozo pues no hay nadie como El