LOS HOMBRES SOMOS DIFERENTES A LAS MUJERES

Dios, el Creador, tuvo una buena razón para hacer diferentes al hombre y a la mujer

La infinita sabiduría de Dios y su creativa belleza puede encontrarse en las diferencias establecidas que existen entre los dos sexos, hombre y mujer.

¡Gracias Dios por bendecirnos con el sexo opuesto!

Génesis 2:18 “Y dijo Jehová Dios: No es bueno que el hombre esté solo; le haré ayuda idónea para él.”

Dios hizo a la mujer y le dio al hombre la posibilidad de tenerla como compañera en lo espiritual, sexual, emocional y físico para ser compatibles, a pesar de ser diferentes uno del otro..

Nuestra cultura hoy esta mayormente enfocada en el egoísmo. Predomina “lo mío, yo, mi” como nunca antes se vio. Esta obsesionada con las nociones fatales y deficientes del igualitarismo, de vivir basados en resultados, sumergidos en el concepto materialista de igualdad, imparcialidad y justicia social”.

El Dr Peter Jones un reconocido apologista (defensor de la fe Cristiana) y fue a la raíz del problema con lo que él llama Dualismo o Unitarismo y lo explica de esta manera:

Dualismo
Todo es dual: Adoramos y servimos a un Dios personal y creador de todas las cosas. Dios solo es divino y es diferente a su creación, y a través de su hijo Jesucristo, él vive en comunión con ella. El dualismo cree en Dios-Creador y su relación con el ser humano-criatura. Uno es el Creador (Dios) y el otro es la criatura (ser humano).

Unitarismo
Creen que todo es uno: Adoran y sirven a la creación como si fuera divina. Todas las distinciones y diferencias entre Dios y los seres humanos deben ser eliminadas por medio de la “iluminación”, para descubrir que nosotros también somos divinos, iguales a Dios. El unitarismo cree que Dios y el ser humano son lo mismo, es decir, divinos.

El escritor cristiano Jay Wegter resume la distinción entre el dualismo y el unitarismo:
«El paganismo está edificado sobre la unicidad de todas las cosas (llamado monismo, una expresión filosófica). Bajo la óptica pagana, todo es divino, todo comparte la misma sustancia. En el paganismo, la dualidad del punto de vista bíblico esta trastocado, alterado. Es visto como falso hacer distinciones entre Dios y las criaturas (humanas, animales) pues todo es lo mismo. El paganismo busca alcanzar la espiritualidad, removiendo las distinciones que Dios ha hecho. La espiritualidad global busca eliminar la antitesis que existe entre las verdades del teismo y el punto de vista pagano.»

La espiritualidad pagana busca borrar las distinciones entre Dios y el hombre, entre el ser humano y el animal y entre el hombre y la mujer. El inevitable resultado de esto es la perversión. El apóstol Pablo nos dice en Romanos capítulo uno que la alteración del orden creado causa un manera de vivir antinatural (Romanos 1:24-27).

La manera antinatural de vivir es el orden “desordenado” de nuestro mundo postmoderno y postcristiano. Por ejemplo: el hemafrodismo homosexual es el sacramento del unitarismo. Encierra en si mismo la misma esencia de lo que significa adorar a las cosas creadas.

El matrimonio, por otro lado, el auténtico matrimonio hombre-mujer, es una presentación perfecta de lo que es la realidad dualista en la que todos vivimos, incluído aquellos que se mueven bajo la perspectiva del unitarismo. El dualismo, en efecto, es lo que se conoce como “la verdad total”.

La verdad total es revelada a nosotros, para mostrarnos el orden creado por Dios, a fin de que no tengamos excusa (Romanos 1:20), en Su palabra infalible, la cual es el manual para la vida, el incalculabre regalo de Dios a toda la humanidad: La Biblia cristiano-judía.

La verdad total permanece totalmente verdadera para todos, como una ley o decreto inamovible por el Creador, sin importar que lo reconozcamos y aceptemos o que tontamente la neguemos. Como alguien dijo, el Cristianismo es la llave que calza perfectamente en la cerradura del universo.

Por cierto, cuando nos resbalamos y caemos, la gravedad nos lastima en el sentido físico, seamos cristianos o paganos. De la misma manera, cuando caemos de la gracia, al pecar, la muerte (que es la paga que se recibe por el pecado) lastima en el sentido espiritual.

Aunque no tengamos salvación de los efectos de la gravedad, si tenemos la salvación del pecado y es a través de la persona de Jesucristo. El está sentado en el trono celestial junto a Dios el Padre, en una posición superior.

Dios fue el primer defensor del matrimonio natural. Después de todo él lo designó. Jesús reiteró ese designio , haciéndolo bien claro, y más allá de toda refutación, que el matrimonio siempre ha sido y será la unión binaria opuesta, es decir la unión entre un hombre y una mujer.

Jesucristo declaró en Mateo 19:4-6: “Él, respondiendo, les dijo: ¿No habéis leído que el que los hizo al principio, varón y hembra los hizo,5 y dijo: Por esto el hombre dejará padre y madre, y se unirá a su mujer, y los dos serán una sola carne?6 Así que no son ya más dos, sino una sola carne; por tanto, lo que Dios juntó, no lo separe el hombre.

Note que claramente Jesús NO dijo: “ En el principio el Creador los hizo, lesbiana, gay, bisexual y transexual. Por esta razón un hombre, mujer dejará a su padre y padre,o a su madre y madre y se unirá a su esposa y/o esposo y los dos llegarán a ser una sola carne. “

En efecto, tan importante es lo natural, que la unión ordenada de Dios del hombre y su esposa en el pacto del matrimonio, es utilizada por el Espíritu Santo como una metáfora para reflejar el pacto de Cristo con su novia, la iglesia.

Igualdad no significa similitud. En efecto cuando hablamos de asuntos de sexo, matrimono, sexualidad, familia y procreación, el cual por su misma naturaleza, requiere de una compatibilidad binaria y biológica, y la igualdad llega a ser naturalmente desigual, pues un hombre no puede concebir ni dar a luz un bebé, debido a que es físicamente diferente a la mujer.

De la misma manera una mujer no puede concebir un hijo sin un hombre. Esto es debido, y gracias a Dios otra vez, porque El nos hizo diferentes. Por eso la Biblia dice: “Por esto el hombre dejará padre y madre, y se unirá a su mujer, y los dos serán una sola carne.”

Hoy día existe el “matrimonio igualitario” y el matrimonio real. El matrimonio real existe en la realidad dualista que Dios ha estipulado, en cambio el matrimonio igualitario existe en la fantasía persistente del unitaritarismo.

¡Gracias a Dios que los hombres y la mujeres somos diferentes!

Matt Barber es fundador y editor en BarbWire.com. Es autor, columnista, analista cultural y un abogado especializado en la ley constitucional. Luego de haberse retirado invicto como boxeador medio pesado profesional, ahora él ha llevado la pelea del ring a la guerra cultural. Twitter: @jmattbarber.