LAS CLAVES PARA LA MANIFESTACIÓN DE LA PRESENCIA DE DIOS Y EL AVIVAMIENTO CONTINUO

Cuando recorremos las Sagradas Escrituras vemos que desde el principio siempre Dios ha buscado un lugar donde habitar con su presencia.

Cuando hablamos de que Dios quiere habitar con su presencia estamos hablando de que la Gloria de Dios repose sobre ese lugar. La palabra «Gloria» en el hebreo es “Kavod”, que es la vida misma de Dios manifestada.

Esto fue lo que sucedió el día de pentecostés (Hechos 2) donde el Espíritu Santo se derramó y la vida de Dios fue soltada para estar entre los suyos. El resultado fue que los milagros, señales, prodigios, sanidades, gozo, paz acompañaban a una gran cosecha de almas.

Con tristeza debemos decir que la Iglesia hoy no experimenta a diario esta clase de vida, por eso vemos en algunos sectores la Iglesia que de tanto en tanto clama para experimentar un avivamiento.

La palabra “avivar” literalmente significa “restaurar la vida”, así que cuando la iglesia clama por un avivamiento está confesando que han perdido la vida que Dios quisiera que hubiera todo el tiempo.
Si leemos acerca de los grandes avivamientos de la historia veremos que la característica principal siempre ha sido la presencia de Dios. Un verdadero avivamiento siempre está caracterizado por la presencia de Dios.

La Iglesia a través de los siglos ha experimentado diferentes avivamientos pero estos han sido de corta duración.

Según las estadísticas, el promedio de duración de un avivamiento es de menos de cinco años. ¡La presencia de Dios viene, pero luego rápidamente se va!

Pareciera que la Iglesia no ha entendido cómo traer y conservar la presencia de Dios y lo que origina que esta gloriosa presencia se retire.

Cuando miramos a la Iglesia primitiva encontramos un nivel diferente de avivamiento. El Espíritu Santo descendió y habitó en la Iglesia con la vida de Dios y este avivamiento duró más de 300 años.

Ellos entendieron cómo vivir en la presencia de Dios. ¿De dónde ellos aprendieron esto? De mirar como Dios se habia movido entre su pueblo Israel en el pasado, primeramente en el Tabernáculo de Moisés, luego el de David y finalmente en los dos templos.

Hacia una comprensión de la presencia de Dios
Cuando hablamos de la presencia de Dios viniendo en un avivamiento, algunos cristianos se confunden. Ellos preguntan “¿Acaso Dios no está en todos lados?, y la respuesta es si y no a la vez.

Para entender la presencia de Dios necesitamos saber que la Biblia describe cuatro niveles de la presencia de Dios:

1.La Omnipresencia de Dios, la cual significa que Dios está en todos lados. No importa donde vayamos, Dios esta allí con nosotros, aunque a veces no lo sintamos. Su Palabra nos dice que el está siempre presente.

2. La presencia interior de Dios, es cuando recibimos a Cristo en el corazón y el Espíritu Santo comienza a vivir en nuestro interior.

3. La presencia manifiesta de Dios o Su Gloria. Si bien Dios está en todos lados es verdad que a veces él se revela en una forma que podemos literalmente sentirlo. Algunas veces oímos su voz, sentimos un fuego interior o escalofrío, vemos una nube visible de luz o a veces simplemente tenemos esa certeza interior de que Dios está con nosotros en una forma especial.

Cuando Dios manifiesta Su presencia de una forma tangible, está manifestando su Gloria. Su santa presencia se siente. ¿Nunca le ha pasado estar en su auto escuchando alguna canción de adoración y sentir literalmente la presencia de Dios que lo estremece, hace llorar y adorar en lenguas? Puede ser también cuando estamos a solas con él en nuestro dormitorio buscando su rostro. Todos en mayor o menor grado hemos tenido experiencias así. Esto por cierto puede ser también cuando estamos en la reunión de la iglesia donde muchos son tocados, otros son sanados, liberados y otros vienen a los pies de Cristo. ¡Se siente un gozo inefable!

4. La presencia continua de Dios es cuando el Señor se manifiesta y hace de ese lugar un lugar continuo de su habitación. Es la presencia de Dios que se manifiesta continuamente en un lugar específico. A esto es lo que llamamos la Gloria Shekina.

La palabra “shekina” viene de la palabra hebrea “shakan” que significa: “habitar”. Entonces, la Gloria Shekina es la presencia continua o la habitación continua de Dios en un lugar.

Cómo mantener la presencia de Dios:

Uno de los versículos más increíbles se encuentra en Éxodo 25:8 donde Dios le dice a Moisés: “Y harán un santuario para mí, y habitaré en medio de ellos.”

Este pasaje es especial por dos razones: La primera es porque nos dice lo que Dios quiere para que su presencia habite con nosotros. Dios desea que su Shekina repose sobre nosotros, bendiciendo nuestro medio.

La segunda es que Dios nos da la responsabilidad de preparar un lugar para que el habite continuamente. La palabra “santuario” del pasaje, significa “Lugar santo” o “lugar especial”. Dios quiere que experimentemos de su Gloria, pero su presencia debe tener un lugar especialmente preparado para que el habite.

En el Antiguo Testamento Dios le enseñó a su pueblo cómo preparar un lugar para su presencia, así que ellos siguieron sus instrucciones y experimentaron la presencia continua de Dios, por ejemplo:

• Dios se le apareció a Israel como una columna de nube y fuego (Éxodo 13:21).

• En el Tabernáculo de Moisés su presencia vino y llenó el lugar (Éxodo 40:34-35).

• Durante la travesía de Israel por el desierto, la presencia de Dios estaba presente en una forma tangible (Deut. 29:5)

• En el Tabernáculo de David, la Gloria Shekina esta visiblemente presente. David escribió en el Salmo 63:2 “Para ver tu poder y tu gloria,

• Así como te he mirado en el santuario.

• El templo de Jerusalén era el lugar de su presencia. En la dedicación del templo, la Gloria de Dios descendió con tal poder que los sacerdotes no podían ministrar (2 Crónicas 5:14).

• Cada año, cuando el sumo sacerdote iba al lugar santísimo, él sabía que detrás del velo podía encontrar la pureza ardiente de la presencia de Dios.

¡El pueblo hebreo era un pueblo sobrenatural, más que un pueblo religioso, pues la presencia misma de Dios habitaba entre ellos!

El pueblo de Dios entendió también los beneficios de que la presencia de Dios habite entre ellos, por eso el Salmo 42:1 dice: “Como el ciervo brama por las corrientes de las aguas, Así clama por ti, oh Dios, el alma mía.” El pueblo hebreo escogido por Dios sabía que el territorio donde ellos vivían iba a ser bendecido si Dios habitaba en medio de ellos.

En Levítico 26:4-12 leemos los beneficios que suceden cuando Dios hace su habitación entre su pueblo:
“4 yo daré vuestra lluvia en su tiempo, y la tierra rendirá sus productos, y el árbol del campo dará su fruto. 5 Vuestra trilla alcanzará a la vendimia, y la vendimia alcanzará a la cementera, y comeréis vuestro pan hasta saciaros, y habitaréis seguros en vuestra tierra. 6 Y yo daré paz en la tierra, y dormiréis, y no habrá quien os espante; y haré quitar de vuestra tierra las malas bestias, y la espada no pasará por vuestro país. 7 Y perseguiréis a vuestros enemigos, y caerán a espada delante de vosotros. 8 Cinco de vosotros perseguirán a ciento, y ciento de vosotros perseguirán a diez mil, y vuestros enemigos caerán a filo de espada delante de vosotros. 9 Porque yo me volveré a vosotros, y os haré crecer, y os multiplicaré, y afirmaré mi pacto con vosotros. 10 Comeréis lo añejo de mucho tiempo, y pondréis fuera lo añejo para guardar lo nuevo. 11 Y pondré mi morada en medio de vosotros, y mi alma no os abominará; 12 y andaré entre vosotros, y yo seré vuestro Dios, y vosotros seréis mi pueblo.”

Los beneficios de la presencia de Dios son:
El v. 4 habla de productividad
Los vv. 5-8 hablan de seguridad
El v. 9 habla de incremento
El v. 11 habla de conocerle más

La presencia de Dios no solo trae salvación para los perdidos sino también prosperidad económica, bajan los índices de criminalidad y aún un cambio en las condiciones de la tierra. ¡Esto es lo que la Palabra de Dios promete!

Esto se describe claramente en la enseñanza bíblica acerca de Sión. En la Biblia, Sion es el lugar de la habitación de la presencia de Dios entre su pueblo (Salmo 76:2).

Cuando estudiamos lo que la Biblia dice acerca de Sión, uno descubre que la presencia de Dios en Sión trajo increíbles cambios en toda la región:

1. Desde Sión la BENDICIÓN de Dios fue derramada sobre su pueblo. Salmo 128:5 “Bendígale Jehová desde Sion, Y veas el bien de Jerusalén todos los días de tu vida,”

2. Desde Sión, la REVELACIÓN de Dios fue dada a conocer al mundo. Isaías 2:3 dice: “Y vendrán muchos pueblos, y dirán: Venid, y subamos al monte de Jehová, a la casa del Dios de Jacob; y nos enseñará sus caminos, y caminaremos por sus sendas. Porque de Sion saldrá la ley, y de Jerusalén la palabra de Jehová.”

3. En Sión, la AUTORIDAD de Dios fue establecida en la tierra. El Salmo 110:2 dice: “Jehová enviará desde Sion la vara de tu poder; Domina en medio de tus enemigos.”

4. Sión era un lugar de REFUGIO y PROTECCIÓN. Isaías 14:32 dice: “Y qué se responderá a los mensajeros de las naciones? Que Jehová fundó a Sion, y que a ella se acogerán los afligidos de su pueblo.”

5. Sión era un lugar de SANIDAD y PERDÓN. Isaías 33:24 dice: “No dirá el morador: Estoy enfermo; al pueblo que more en ella le será perdonada la iniquidad.”

6. Sión experimentó PROVISIÓN ABUNDANTE. En Salmo 132:15 dice: “Bendeciré abundantemente su provisión; A sus pobres saciaré de pan.”

7. Sión era un lugar de GOZO INEFABLE O SUMO GOZO. Jeremías 31:12-13 dice: “Y vendrán con gritos de gozo en lo alto de Sion, y correrán al bien de Jehová, al pan, al vino, al aceite, y al ganado de las ovejas y de las vacas; y su alma será como huerto de riego, y nunca más tendrán dolor. 13 Entonces la virgen se alegrará en la danza, los jóvenes y los viejos juntamente; y cambiaré su lloro en gozo, y los consolaré, y los alegraré de su dolor.”

¿Puede imaginarse todo lo que hay cuando la presencia de Dios habita en un lugar?

Claves bíblicas para mantener la presencia de Dios en la tierra
Dios le enseñó a su pueblo cómo habitar en Su presencia y a la vez tres claves para mantener la presencia de Dios en la tierra:

Clave # 1: Evitar caer en la idolatría
La idolatría es el primer obstáculo que debemos evitar para disfrutar de la Gloria Shekina de Dios.
La presencia de Dios no puede habitar junto con la presencia de la idolatría. Uno de los pasajes más tristes de las Escrituras lo encontramos en Ezequiel capítulos 8 al 11 donde vemos a la Gloria de Dios retirarse del templo.

Ezequiel explica que la idolatría estaba haciendo que la presencia de Dios se retirara, pero la Gloria shekina no se retiró de golpe, sino de a poco, paso a paso. Como alguien dijo: La presencia de Dios se anuncia ruidosamente pero se retira silenciosamente.

En Ezequiel 8:6 leemos: “Me dijo entonces: Hijo de hombre, ¿no ves lo que éstos hacen, las grandes abominaciones que la casa de Israel hace aquí para alejarme de mi santuario? Pero vuélvete aún, y verás abominaciones mayores.”

En Ezequiel 9:3 leemos que comienza la retirada de la presencia de Dios: “Y la gloria del Dios de Israel se elevó de encima del querubín, sobre el cual había estado, al umbral de la casa; y llamó Jehová al varón vestido de lino, que tenía a su cintura el tintero de escribano,”

En Ezequiel 10:19 la retirada de la presencia de Dios da otro paso: “Y alzando los querubines sus alas, se levantaron de la tierra delante de mis ojos; cuando ellos salieron, también las ruedas se alzaron al lado de ellos; y se pararon a la entrada de la puerta oriental de la casa de Jehová, y la gloria del Dios de Israel estaba por encima sobre ellos.”

En Ezequiel 11:23 la shekina de Dios empieza a retirarse de la ciudad: “Y la gloria de Jehová se elevó de en medio de la ciudad, y se puso sobre el monte que está al oriente de la ciudad.”

¿Puede ver cómo la presencia se va retirando lentamente, paulatinamente, como esperando que su pueblo se arrepienta pero al no hacerlo sigue emprendiendo paso a paso la retirada?

Cuando en la Iglesia hay idolatría, Dios retira su Gloria Shekina, de su presencia continua. ¡Guárdanos Señor!

Clave #2 Establecer la santidad
Es necesario entender que para mantener la presencia de Dios es necesario establecer como norma de vida a la santidad. Dios le había dicho a Moisés que preparara un “lugar santo” para que el pudiera habitar entre la gente.

La falta de santidad hace que la presencia de Dios se retire. En Deuteronomio 23:14 leemos: “porque Jehová tu Dios anda en medio de tu campamento, para librarte y para entregar a tus enemigos delante de ti; por tanto, tu campamento ha de ser santo, para que él no vea en ti cosa inmunda, y se vuelva de en pos de ti.”
Cuando no priorizamos la santidad en nuestra vida ni participamos de las cosas santas que Dios ha establecido, la presencia de Dios se retira paulatinamente.

Clave #3 Adoración continua
Una tercera clave para mantener la presencia de Dios es que debe haber un sacrificio continuo de oración y alabanza. En el Salmo 22:3 leemos que Dios habita en medio de las alabanzas de su pueblo. Donde Dios es alabado, su presencia viene y cuando él es alabado continuamente, su presencia se queda.

Una continua oración y alabanza fue uno de las primeras cosas que Dios le enseñó a su pueblo. Ya hemos mencionado el pasaje de Éxodo 25:8 donde Dios pedía un lugar para habitar. Dios les prometió: – Sigan el patrón que les he dado, y mi presencia habitará con ustedes -.

El patrón de Dios para el Tabernáculo de Moisés
El tabernáculo fue construido para sostener y conservar la presencia de Dios. Cada elemento refleja un aspecto de la oración y adoración. Si leemos las instrucciones, vemos que Dios les dice muchas veces la necesidad de que haya oración, alabanza y adoración continua.

1. El altar del sacrificio
La ofrenda quemada era un acto de adoración, expresaba una entrega absoluta a Dios. Era el equivalente del antiguo Testamento al pasaje de Romanos 12:1-2. Cuando alguien ofrecía una ofrenda quemada, significaba que uno mismo era el que se ofrecía a sí mismo en sacrificio a Dios.

En Levítico 6:8 “el holocausto estará sobre el fuego encendido sobre el altar toda la noche, hasta la mañana;”

En Levítico 6:13 “El fuego arderá continuamente en el altar; no se apagará.”

2. La mesa de los panes
La mesa con los panes era una ofrenda de granos. Se los ponían sobre la mesa cada semana como un acto de adoración, agradeciendo a Dios por su bondad y provisión. En Levítico 24:8 leemos: “Cada día de reposo lo pondrá continuamente en orden delante de Jehová”

3. El candelabro
Este era un símbolo del Espíritu Santo ante el pueblo proveyendo revelación de Dios. En Levítico 24:2-4 leemos: “Manda a los hijos de Israel que te traigan para el alumbrado aceite puro de olivas machacadas, para hacer arder las lámparas continuamente. 3 Fuera del velo del testimonio, en el tabernáculo de reunión, las dispondrá Aarón desde la tarde hasta la mañana delante de Jehová; es estatuto perpetuo por vuestras generaciones. 4 Sobre el candelero limpio pondrá siempre en orden las lámparas delante de Jehová”

4. El altar del incienso
El incienso ardiendo era un símbolo de las oraciones del pueblo de Dios. En Éxodo 30:7-8 leemos: “Y Aarón quemará incienso aromático sobre él; cada mañana cuando aliste las lámparas lo quemará. 8 Y cuando Aarón encienda las lámparas al anochecer, quemará el incienso; rito perpetuo delante de Jehová por vuestras generaciones.”

¿Puede ver el patrón aquí? Las expresiones de alabanza y adoración tenían que estar continuamente siendo ofrecidas a Dios. El pueblo de Dios tomó eso muy seriamente.

Posteriormente lo hicieron en el Tabernáculo de David, el cual siguió con la misma tendencia de alabar y adorar a Dios continuamente.

Aun durante el tiempo de la cautividad babilónica, donde Israel no tenía templo, cada judío piadoso ofrecía su sacrificio de oración y alabanza tres veces al día. Daniel practicaba esto y hasta prefirió ser echado al foso de los leones antes de dejar de orar regularmente.

La Iglesia primitiva también tomó todo esto muy en serio. Ellos le daban mucha importancia el ofrecerle a Dios una continua alabanza y oración:

Lucas 24:53 “y estaban siempre en el templo, alabando y bendiciendo a Dios. Amén”

Hechos 1:14 “Todos éstos perseveraban unánimes en oración y ruego, con las mujeres, y con María la madre de Jesús, y con sus hermanos.”

Hechos 2:42 “Y perseveraban en la doctrina de los apóstoles, en la comunión unos con otros, en el partimiento del pan y en las oraciones.”

Hechos 2:46 “perseverando unánimes cada día”

Hebreos 13:15 “Así que, ofrezcamos siempre a Dios, por medio de él, sacrificio de alabanza, es decir, fruto de labios que confiesan su nombre.”

Asi como el pueblo de Israel lo había hecho, la iglesia también practicó la oración continua en todo lugar. Por más de 300 años la Iglesia lo consideró su principal prioridad. El resultado de ese continuo ministrar a Dios fue que el poder fluyó. La Gloria de Dios se movió entre ellos y los milagros sucedían, las revelaciones proféticas fluían, el territorio cambiaba y la gente se convertía.

Por 300 años la Iglesia experimentó un avivamiento continuo, pero luego cuando Constantino secularizó la Iglesia, la hizo alejar de sus principios, la idolatría entró en la iglesia, mermó la santidad y la oración y la alabanza llegaron a ser algo ritual, lo cual condujo a que la gente cesara de orar. ¡El resultado fue que la Gloria de Dios se retiró de la Iglesia!

Qué triste y desesperante es ver cuando Dios se retira, pero qué gratificante es saber que podemos revertir todo lo negativo y volver al patrón divino original. ¡Cuando eso suceda, no tenga ninguna duda, la Gloria shekina volverá y Dios se manifestará en Su Iglesia!

Es tiempo de no perder más tiempo y que como iglesia decidamos volver a preparar un santuario para que Dios habite con su presencia. Cuando lo hagamos, ¡Su Gloria Shekina vendrá y se quedará!