LA ORACION QUE LLEGA AL TRONO DE DIOS – Lección 4 –

4.
ORANDO CON EL CORAZÓN DE DIOS

Mateo 7:7 dice: “Pedid y se os dará; buscad y hallareis; llamad y se os abrirá”

En esta sección, trataremos la última parte del pasaje de Mateo. Ya hemos visto la primera, “pedid y se os dará” y en el capitulo anterior vimos la segunda, “buscad y hallareis”.

La frase “llamad y se os abrirá” es conocida como la oración sublime, la menos egoísta, la que mas interpreta el corazón de Dios. Esta clase de oración es la oración de intercesión.

La palabra “interceder” significa “mediar a favor de alguien”, “ponerse en el medio a favor de alguien”
La oración de intercesión es aquella en la cual la persona deja de orar por sus propias necesidades para dedicare a orar por las necesidades de Dios. No son muchos lamentablemente los que abrazan esta clase de oración.

Para poder entender lo que es interceder en oración, tenemos que mirar primero a nuestro gran ejemplo de intercesión: Jesús
Romanos 8:34 dice acerca de esto: “¿Quién es el que condenara? Cristo es el que murió; mas aun, el que también resucito, el que además esta a la diestra de Dios, el que también intercede por nosotros.”

Dice la Palabra de Dios que Jesucristo intercede desde el cielo, a la diestra de Dios el Padre, a favor nuestro. Hebreos 7:25 dice también: “Por lo cual puede también salvar perpetuamente a los que por el se acercan a Dios, viviendo siempre para interceder por ellos.”

Ahora bien, ¿Por que y para que Jesús intercede constantemente a la diestra de Dios el Padre a favor nuestro?
La respuesta la obtenemos en Apocalipsis 12:10 donde se nos revelara porque la intensidad de la intercesión de Jesús a favor nuestro: “Entonces oí una gran voz en el cielo, que decía: Ahora ha venido la salvación, el poder, y el reino de nuestro Dios, y la
autoridad de su Cristo; porque ha sido lanzado fuera el acusador de nuestros hermanos, el que los acusaba delante de nuestro Dios día y noche.”

Jesús intercede por nosotros, los hijos e hijas de Dios, para defendernos de todos los ataques del maligno. Note la diferencia:
1. JESUS ES INTERCESOR DEFENSOR DE LOS HIJOS DE DIOS
2. EL DIABLO ES EL DESTRUCTOR DE LOS HIJOS DE DIOS.

Gracias a la obra de intercesión de Jesucristo desde el tercer cielo, a la diestra del Padre, tenemos protección y cobertura continua de los ataques del enemigo provenientes del segundo cielo.

La Palabra de Dios no enseña que existen tres cielos (Lea 2 Corintios 12:2)
1. Primer cielo o el cielo que vemos con nuestros ojos, donde están las estrellas y planetas
2. Segundo cielo o regiones celestes donde tiene el enemigo sus oficinas centrales (Lea Efesios 6:12) y desde donde envía sus ataques.
3. Tercer cielo o lugares celestiales donde Dios esta sentado en su trono y Cristo sentado a la diestra del Padre; donde además espiritualmente el creyente esta sentado juntamente con Cristo (Lea Efesios 2:6). Este es el único lugar de Autoridad Suprema, el cual le capacita al creyente para vencer a las fuerzas espirituales de maldad en el Nombre de Cristo.

La oración de intercesión de Cristo para la bendición del creyente y las palabras de acusación destructoras del diablo para la maldición de la gente crea un conflicto o batalla espiritual.

Es por eso que la intercesión tiene mucho que ver con la guerra espiritual contra el diablo y sus demonios. Así como Cristo esta intercediendo bajo la cobertura del Padre Celestial en todo momento para defender y bendecir al creyente, nosotros aquí en la tierra debemos levantarnos para empezar a utilizar esta misma clase de oración, que es la única que puede frenar, cancelar, eliminar todas las palabras e intenciones maliciosas que el diablo quiere hacer en contra del creyente fiel.

Usted necesita saber que el diablo, a los que viven sin Cristo, los tiene devorados y dominados en su reino (Colosenses 1:13); pero a los que fueron libertados por Cristo de sus garras, los atacará una y otra vez para hacer que pierdan la nueva posición bendecida espiritual que ganaron cuando recibieron a Cristo en su corazón y fueron trasladados al Reino de Dios (Colosenses 1:13-14). Bíblicamente hablando no existe vida cristiana sin lucha espiritual constante.

Es por eso que Dios ha equipado aquí en la tierra al creyente en Cristo Jesús y le ha dado el arma de la oración de intercesión.

Ahora bien, la oración de intercesión no puede hacerse basado en nuestras propias fuerzas sino en las de Dios. El Señor nos ha provisto de la ayuda sobrenatural para poder interceder eficazmente. Romanos 8:26-27 dice: “Y de igual manera el Espíritu no ayuda en nuestra debilidad; pues que hemos de pedir como conviene, no lo sabemos, pero el Espíritu mismo intercede por nosotros con gemidos indecibles. Mas el que escudriña los corazones sabe cual es la intención del Espíritu, porque conforme a la voluntad de Dios intercede por los santos.”

¡Que maravillosa verdad aprendemos aquí! Cuando caminamos en obediencia tenemos asegurada la intercesión a favor nuestro del SEÑOR JESUCRISTO DESDE EL CIELO y del ESPIRITU SANTO AQUÍ EN LA TIERRA. Esto nos asegura la bendición y el favor de Dios.

La intercesión de Cristo en el cielo, a la diestra de Dios, es a favor nuestro; nos llega prácticamente por el poder del Espíritu Santo que habita en nosotros por ser hijos e hijas de Dios, pero también es el deseo de Dios que ese caudal de intercesión sea liberado de nosotros hacia la humanidad para ver cumplido el plan de Dios en la tierra. ¿Se da cuenta la importancia que tiene entrar en el tercer nivel de la oración y como todos podemos colaborar para que la voluntad de Dios se cumpla en nuestras familias, ciudades y naciones?

IMPORTANTE:
Así como llevar una vida de obediencia hacia Dios y Su Palabra nos asegura la intercesión continua, a favor nuestro, de Cristo en el cielo y del Espíritu Santo en la tierra, el VIVIR EN DESOBEDIENCIA automáticamente nos deja sin la cobertura especial de intercesión del Señor, quedando expuestos a los efectos destructivos de los ataques del diablo. ¡Es muy peligroso vivir en desobediencia para con Dios y Su poderosa Palabra!

Entonces, cuando caminamos en fiel obediencia al Señor podemos ser utilizados por Dios para interceder a favor de los demás. Alguien dijo con razón que no podemos vencer al enemigo exterior sin primero haber vencido al enemigo interior.

La oración de intercesión es aquella que clama y pelea en el mundo espiritual para que el propósito de Dios se revele en la tierra.

La oración de Jesús en el generalmente llamado “Padrenuestro” de Mateo 6:10 dice:

“Venga tu reino. Hágase tu voluntad, Como en el cielo, así también en la tierra”

El propósito de Dios es ver en la tierra Su Reino establecido. Esto significa entre otras cosas, ver la conversión de la gente, ver que se derrame un avivamiento, ver la conquista espiritual de ciudades, ver que se desarrolle una visión espiritual y que se lleve a cabo; ver las familias restauradas, ver Su poder sobrenatural desplegado bendiciendo, sanando, liberando, transformando etc.

¿Cómo se llevara a cabo estar oración prácticamente? Por medio de la oración de intercesión de la Iglesia y su posterior accionar.

IMPORTANTE:
Cuando hablamos del término “Iglesia”, estamos hablando del Cuerpo de Cristo, cuya cabeza es Cristo. La Iglesia verdadera esta compuesta por todos aquellos que han recibido a Cristo como su Salvador y viven sus vidas teniendo a Cristo como el Señor.
Cuando hablamos de un cristiano o creyente, no nos referimos al que sólo va a una iglesia, sino a aquel que ha recibido a Cristo en su corazón como su Salvador personal y vive la vida cotidiana en total santidad y obediencia a los principios de la Palabra de Dios.

Términos o Palabras particulares relacionadas con la oración de intercesión
Para entender cabalmente lo que es la intercesión, necesitamos aprender ciertos términos o palabras que definen este tipo de oración. Veamos algunas de ellas:

1. “Ponerse en la brecha”
Ezequiel 22:30 dice:
Y busque entre ellos hombre que hiciese Vallado y que se pusiese en la brecha Delante de mi, a favor de la tierra, Para que yo no la destruyese, y no lo Halle. Por tanto, derrame sobre ellos Mi ira; con el ardor de mi ira los Consumí; hice volver el camino de Ellos sobre su propia cabeza, dice Jehová el Señor.”

Para entender este pasaje debemos entender lo que dice primero. La palabra “vallado” se refiere a edificar una pared rota y la palabra “brecha” se refiere a la abertura originada en una pared.

Las ciudades en la antigüedad estaban generalmente protegidas por altos muros para defenderse de posibles ataques de los invasores. Cuando una parte del muro se rompía debido a algún ataque armado del enemigo, los que iban a reparar el muro se exponían al peligro. Estos reparadores de muros se exponían al peligro voluntariamente para que el resto de la gente no sea destruida.

Interceder por otros nos hace muchas veces recibir ataques extras del enemigo, pero bendito sea el Señor que El esta intercediendo en todo momento por nosotros para darnos seguridad, cobertura y defensa. Cuando uno es fiel a Dios esta dispuesto a arriesgarse por las cosas de Dios.
El Salmo 106:23 nos nuestra a Moisés como dispuso ser un intercesor;
“…de no haberse interpuesto (esto es, ponerse en la brecha para interceder) Moisés su escogido delante de el. A fin de apartar su
indignación para que no los destruyese”

2. “Gemidos, lagrimas, llevar la carga”
La intercesión no es una diversión, sino que esta en juego el destino de muchas personas, familias, ciudades, naciones. Es una oración sacrificada que tiene implicaciones en el mundo espiritual y natural. Esta clase de oración es un trabajo espiritual que conlleva un desgaste espiritual-emocional y físico.

a) Cuando un intercesor ora con fe a favor del plan de Dios, clama desesperadamente, que sus palabras se transforman en gemidos. Como Dios mira por sobre todo el corazón conoce la intención de los gemidos. Romanos 8:26 habla sobre eso: “Y de igual manera el Espíritu no ayuda en nuestra debilidad; pues que hemos de pedir como conviene, no lo sabemos, pero el Espíritu mismo intercede por nosotros con gemidos indecibles. Más el que escudriña los corazones sabe cual es la intención del Espíritu, porque conforme a la voluntad de Dios intercede por los santos.”

b) Cuando un intercesor hace esta clase de oración su espíritu toma la carga espiritual de lo que esta orando, y eso le origina angustia y tristeza por ver la real y a la vez fe para interceder para que esa situación sea cambiada por el poder de Dios. En Mateo 26:36 leemos:“Entonces llego Jesús con ellos a un lugar que se llama Getsemani, y dijo a sus discípulos: Sentaos aquí, entre tanto que voy allí y oro. Y tomando a Pedro, y a los dos hijos de Zebedeo, Comenzó a entristecerse y a angustiarse En gran manera. Entonces Jesús les dijo: Mi alma esta muy triste, hasta La muerte; quedaos aquí, y velad Conmigo…”

Jesús no estaba triste y angustiado por que tenía temor de ser crucificado. El estaba allí practicando la oración de intercesión a favor de la humanidad. El estaba clamando para que se cumpliera el plan de salvación de Dios para que todo aquel que en el creyere fuera salvo (Juan 3:16). Jesús sentía el dolor de Dios por ver a la gente esclavizada en el pecado y bajo las garras del mismo diablo. La carga espiritual, muchas veces al orar intercediendo hace que el creyente se entristezca y angustie. Es parte del proceso de la intercesión, la cual da lugar a la oración desesperada, que clama a Dios para que se revierta todo lo malo y destructivo que se ve alrededor.

c) Cuando un intercesor utiliza esta clase de oración se origina en el un clamor tal que lo hace estar en agonía espiritual, transpirando por la batalla espiritual que se esta desatando contra el enemigo al interceder. Leemos en Lucas 22:41-44: “Y el se aparto de ellos a distancia como de un tiro de piedra; y puesto de rodillas oro, diciendo: Padre, si quieres pasa de mi esta copa; pero no se haga mi voluntad, sino la tuya. Y se le apareció un ángel del cielo para fortalecerle. Y estando en agonía, oraba más intensamente; y era su sudor como grandes gotas de sangre que caían hasta la tierra.”

Aquí encontramos a Jesús intercediendo de tal manera que mientras oraba más intensamente transpiraba sudor y sangre a la vez. Esto esta comprobado medicinalmente y se origino debido a la presión del momento. Era tal el clamor para que Dios abriese el camino de salvación para toda la humanidad, que se hacia necesario tal intercesión.

d) Cuando un intercesor esta cumpliendo la oración sublime, cuenta con la ayuda de los ángeles de Dios, para fortalecerle y protegerle de los dardos del enemigo. En el pasaje anterior de Lucas 22: 43 dice: “Y se le apareció un ángel del cielo para fortalecerle”

Hebreos 1:14 dice sobre los ángeles de Dios: “¿No son todos (los ángeles de Dios) espíritus ministradores para servicio a favor de los que serán herederos de la salvación?”

Mientras intercedemos los ángeles de Dios se hacen presentes para cubrirnos y protegernos. ¡Son los guardaespaldas sobrenaturales de Dios!

3. “Dar a luz o estar embarazado de los propósitos de Dios”
Si usted nunca antes escucho estos términos, es muy probable que no haya estado rodeado de creyentes intercesores, pues estos son términos comunes del “mundo de la intercesión profética”

Siempre Dios nos quiere enseñar las cosas del mundo espiritual utilizando figuras del mundo natural. El embarazo y el dar a luz es una figura utilizada en la Biblia para embarazarnos y dar a luz, a través de la intercesión, del propósito de Dios. Cuando leemos el pasaje de 1 Reyes 18, nos encontramos con el Profeta Elías, que estaba orando para “dar a luz lluvia” después de varios años de sequía.

En 1 Reyes 18:1 leemos que por palabra de Jehová a Elías y luego Elías dando la Palabra de Dios al impío rey Acab, dejo de llover sobre la faz de la tierra, originando una sequía sin precedentes.

Ahora en 18:41 llego el tiempo de “dar a luz” la lluvia. Espiritualmente esto significa que antes de dar a luz algo a través de la intercesión, primero lo tenemos que concebir. En la lección anterior dijimos que siempre la intimidad entre el hombre y la mujer (hablando por cierto en el marco del matrimonio) produce concepción, dando lugar a la gestación (embarazo) y posteriormente el dar a luz. Esto también sucede en el mundo espiritual. Elías al tener intimidad con Dios y buscar su rostro, por así decirlo, “quedo embarazado” del deseo de Dios (concepción); luego tuvo un tiempo de creer con fe esa Palabra de que iba a volver a llover (gestación) con el posterior dar a luz o hacer que llueva sobre la tierra.

Es por eso que el v. 42 dice algo muy interesante, que nos ayudara a entender esto, que puede ser malinterpretado sin base bíblica:
“… y Elías subió a la cumbre del Carmelo, y postrándose en tierra, puso su rostro entre las rodillas.”

La posición que Elías tomo al orar era la misma que hacían las mujeres de la época para dar a luz. Ellas hacían un pozo en la tierra, se postraban en tierra con la cabeza entre las piernas abiertas, para facilitar la salida del recién nacido. ¿Qué estaba haciendo con esa posición Elías? Dando a luz en el mundo espiritual la lluvia para que se viese caer sobre la tierra. Esto no tiene nada de misterioso sino que esta brillantemente revelado en la Palabra de Dios. Para el que quiera mirar estas cosas bajo el punto de vista natural, es una locura, pero para aquellos que caminan obedientemente la vida cristiana en fe, es totalmente creíble y practicable. Son los misterios de la intercesión que Dios les revela a todos aquellos que quieren introducirse en este tercer nivel de oración.

En el Nuevo Testamento encontramos a otro hombre de Dios, el Apóstol Pablo, que dice lo siguiente en Gálatas 4:19: “Hijitos míos, por quienes vuelvo a sufrir dolores de parto, hasta que Cristo sea formado en vosotros.”

¿Cómo puede ser que un hombre sufra dolores de parto? Naturalmente esto no es posible, pero si lo es en el mundo sobrenatural. Pablo, como hombre de Dios, y pastor de muchas vidas, oraba cada día por ellos con suplicas y lagrimas para que pudiesen caminar en obediencia, vencer las tentaciones, los ataques del enemigo y experimentar una vida cristiana abundante y victoriosa. ¡Cada clamor del Apóstol era semejante a un parto!

Alguien dijo una vez que lo que no entendemos lo criticamos. Tengamos cuidado, por nuestra ignorancia, dureza de corazón o ceguera espiritual, de menospreciar o ridiculizar lo que Dios nos ha provisto para poder orar en el tercer nivel.

Herramientas importantes que acompañan la oración de intercesión
La oración de intercesión, a medida que se la practica, va cobrando mayor intensidad y efectividad. Para que eso suceda, Dios en su misericordia, provee herramientas importantes para orar eficazmente en este nivel: Ellos son los sueños, las visiones y el discernimiento de espíritus. Hablare brevemente sobre cada uno de ellos a continuación, pero antes es necesario decir que los sueños y las visiones son llamados lenguajes del Espíritu Santo, pues Dios muchas veces habla de esa manera a sus pueblo.

En Joel 2:28-29 se dio una promesa profética, la cual comenzó a cumplirse en Hechos 2:16-21 el día de Pentecostés:
“Mas esto es lo dicho por el profeta Joel: Y en los postreros días, dice Dios, derramare De mi Espíritu sobre toda carne. Y vuestros
Hijos y vuestras hijas profetizaran; y vuestros Jóvenes verán visiones, y vuestros ancianos Soñaran sueños; y de cierto sobre mis siervos Y sobre mis siervas en aquellos días derramare De mi Espíritu, y profetizaran, y daré prodigios arriba en el cielo y señales abajo en la tierra. sangre y humo y vapor de humo; el sol se convertirá en tinieblas, y la luna en sangre, antes que venga el día del Señor, grande y manifiesto; y todo aquel que invocare el nombre del Señor, será salvo.”

En una iglesia cristiana bíblica normal, los sueños y las visiones de Dios deben ser parte de la vida cotidiana espiritual para interceder con eficacia.

1. Sueños
Dios se comunica muchas veces con los intercesores a través de los sueños. Esta es un arma poderosa en las manos del intercesor pues le ayuda a obtener revelación divina para ciertos acontecimientos de la vida. Por cierto, no todos los sueños son de Dios, pero si Dios les habla a los intercesores de esta manera.

Debemos aprender a diferenciar los sueños que recibimos, pues provienen de tres fuentes: 1) Verdadera 2) Falsa 3) Neutra

1) Fuente verdadera de los sueños
• Son únicamente los que provienen de Dios y lo revela únicamente a los hijos e hijas de Dios. El que no tiene a Cristo como su Salvador no puede recibir nunca un sueño proveniente de Dios.
• Dios, manifestado en la persona de Jesucristo y en el poder del Espíritu Santo es el único que revela sueños genuinos, aprobados por la sana enseñanza de las Sagradas Escrituras, la Biblia.
• Los sueños verdaderos provenientes del Señor, pueden mostrar una dificultad, problema pero siempre muestra la victoria final del Señor.
• Todo sueño de Dios siempre exalta a Cristo como el Señor.
• Todo sueño, antes de decir que es de Dios, debe ser examinado a la luz de la Palabra de Dios. Si contradice la Biblia, no es de Dios.

2) Fuente falsa o mentirosa de los sueños
• Son los que provienen del diablo, por medio de la adivinación, poder de la mente y otras fuentes mentirosas, condenadas por Dios.
• Son los que generalmente muestran la muerte, desastres sin proveer una salida hacia la vida y bendición. Juan 10:10b dice que el diablo es un ladrón que viene solo para hurtar, matar y destruir.

3) Fuente neutra de los sueños
• Me refiero a los sueños que una persona puede tener, que suceden por
causas mas bien naturales que espirituales. Esta comprobado que si
uno come mucho de noche, puede soñar con más frecuencia.
• Muchos consideran a la “fuente neutra” como ficticia pues todos somos influenciados por lo buen o lo malo en forma directa o indirecta.
• Como cristianos no debemos “espiritualizar” sueños naturales, para buscar significado espiritual. El Espíritu Santo nos dará testimonio interior cuando recibamos un sueño del Señor.

El creyente fiel no debe estar desesperado por la búsqueda de sueños, pues eso puede conducirle al error. Cuando Dios lo decida y crea necesario va a hablarnos de esta manera. Uno no es más o menos espiritual por la cantidad de sueños que reciba. En las cosas espirituales del Señor, siempre Dios es el que lleva la delantera. ¡Seamos creyentes equilibrados!

Uno de los tiempos donde si podemos esperar que Dios nos hable de esta manera es en medio de luchas espirituales. Muchas veces los sueños proveen revelación y dirección acerca de nuestras batallas espirituales contra las fuerzas de maldad. Cuando el intercesor clama a Dios pidiéndole la ayuda de los ángeles, como lo hizo Daniel en la antigüedad (Daniel 10:13), muchas veces Dios puede revelar a través de los sueños, los planes que tiene el enemigo para destruir una familia, una iglesia, una ciudad, etc. Muchas veces Dios avisa antes que el enemigo envíe su ataque, para que los intercesores se pongan en la brecha y cancelen toda acción destructora del maligno. ¡Si estuviéramos más atentos podríamos evitar muchos desastres en el mundo hoy! ¡Ayúdanos a ser sensibles, Señor!

2. Visiones
Las visiones son como los sueños, excepto que uno esta despierto cuando suceden.
Pedro recibió, por medio de una visión, la orden de ir a visitar a los Gentiles (Lea Hechos 10:9-23). Gracias a la sensibilidad del Apóstol, se abrió la puerta para la predicación del Evangelio a todo el mundo.

Las visiones deben ser examinadas de la misma manera que los sueños (vea el punto anterior, “sueños”). Así como los sueños, no toda visión proviene de Dios. Siempre debemos examinarlas con otros hermanos maduros en la fe y los lideres espirituales de la iglesia local. Nunca debemos “discernir” solos una visión sino con la ayuda del Cuerpo de Cristo local donde uno se congrega.

3. Discernimiento de espíritus
Este es un don de parte del Señor (Leer 1 Corintios 12:10) conocido como una de los dones de revelación junto con la Palabra de ciencia y la palabra de sabiduría, pero también es a nivel general una característica de los hermanos maduros en la fe (Hebreos 5:14).
Así como el sistema de defensa de las naciones tienen radares para detectar la llegada de algún objeto desconocido en los aires, el discernimiento de espíritus es el “radar de Dios” para detectar aquello que no proviene de Dios.
Existen tres clases de espíritus. Así lo enseña 1 Corintios 2:10-12:
Pero Dios nos las revelo a nosotros por el Espíritu; porque el Espíritu todo lo escudriña, aún lo profundo de Dios. Porque ¿Quién de
Los hombres sabe las cosas del hombre, sino El espíritu del hombre que esta en el? Así tampoco nadie conoció las cosas de Dios,
Sino el Espíritu de Dios. Y nosotros no hemos Recibido el espíritu del mundo, sino el Espíritu que proviene de Dios, para que sepamos lo que Dios nos ha concedido.”

Este pasaje detalla las tres clases de espíritus que existen:
1. El Espíritu Santo que proviene de Dios
2. El Espíritu humano, natural
3. El Espíritu del mundo, diabólico

Cuando el cristiano se convierte a Cristo y lo recibe como su Salvador personal, el espíritu humano se fusiona con el Espíritu Santo. Es por eso que llegamos a ser hijos de Dios (Juan 1:12) y podemos caminar en el Espíritu de Dios (Gálatas 5:16)

Por otro lado, cuando vivimos lejos de Dios en desobediencia nuestro espíritu esta prácticamente controlado por el espíritu diabólico. Colosenses 1:12-14 nos dice que sin Cristo, una persona vive en el reino de tinieblas. Por cierto, no todos los que están sin Cristo son satánicos, como aquellos que hacen ritos, pactos y adoran al diablo, pero si son totalmente influenciados por ese espíritu maligno, para que no les resplandezca la luz del Evangelio de Cristo.

En la oración de intercesión, el discernimiento de espíritus califica al intercesor para no dejarse llevar por lo que ven sus ojos, por lo que piensa su mente o por lo que sientan sus sentimientos. Muchas veces lo natural y sensorial pareciera decir que todo esta bien, pero únicamente a través del discernimiento de espíritus podemos llegar a la raíz de la situación.

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