LA ORACION QUE LLEGA AL TRONO DE DIOS – Lección 2 –

2.
LA ORACIÓN EFICAZ QUE LLEGA AL TRONO DE DIOS

Mateo 7:7-8 dice lo siguiente:
“Pedid, y se os dará; buscad y hallareis; llamad, y se os abrirá. Porque todo aquel que pide, recibe; y el que busca, halla; y al que llama se le abrirá”

En este particular pasaje, Jesús nos revela que la oración eficaz que llega al trono de Dios consta de tres niveles. Ellos son:

PRIMER NIVEL: PEDIR
Este nivel inicial es comúnmente llamado la “oración infantil” porque es similar a los niños pidiendo cosas todo el tiempo a sus padres. No se requiere mucho esfuerzo para poder pedir.
Esta clase de oración es la que nos ayuda a cambiar nuestras situaciones externas; es la clase de oración que Dios ha preparado para satisfacer nuestras propias necesidades.

SEGUNDO NIVEL: BUSCAR
Este segundo nivel, no muchos se atreven a ascenderlo, pues ya no está centrada en pedir y pedir. Es llamada comúnmente la “oración de madurez”, pues esta oración principalmente nos conduce a tener una mayor intimidad con Dios, por el poder del Espíritu Santo, lo cual nos transforma a la imagen de Cristo. Esta clase de oración es la que Dios ha preparado para originar en nosotros un cambio interior trascendental.

TERCER NIVEL: LLAMAR
Este tercer nivel es la oración suprema del cristiano y la iglesia. Es la oración menos egoísta, pues no está centrada en la necesidad de uno sino en la de Dios. Es la oración que intercede a favor de otros (puede ser por ciudades, naciones, iglesias, ministerios) a fin de ver en ellos derramada la Gloria, el Favor y la Bendición de Dios.

Antes de seguir avanzando con el estudio, es bueno que nos formulemos la siguiente pregunta: ¿Dios escucha la oración de cualquier persona?

Aquí es donde debemos ser muy cuidadosos al dar la respuesta. Cuando uno habla con gente que no tiene a Cristo en el corazón, pero es religiosa o “creyente a su manera”, afirman que le piden cosas a Dios. ¿Es esto así?

La oración al Dios verdadero, a través de Cristo, por poder del Espíritu Santo y que se ajusta a los principios de la Biblia, tiene ciertas condiciones básicas que toda persona debe cumplir. Sin hacer caso a estas instrucciones básicas, no será una oración escuchada por el Dios Vivo y Verdadero revelado en la Biblia.

En el mundo existen muchas religiones que utilizan la oración como parte de su ritual, pero eso no significa que su oración sea dirigida y llegue a la presencia del Dios Verdadero. Los musulmanes oran a Alá, que por cierto no es el Dios de las Sagradas Escrituras; los budistas le oran a Buda, que no es Dios y los satanistas le oran al diablo que por cierto es sólo una criatura derrotada y mentirosa. Todas estas personas oran sinceramente, pero… ¿Dios les escucha?

El pasaje bíblico de Juan 9:31 dice una gran verdad:

“Y sabemos que Dios no oye a los pecadores; pero si alguno es temeroso de Dios, y hace su voluntad, a ese oye.”

La Biblia claramente dice que Dios NO OYE A LOS PECADORES. ¿Quiénes son los pecadores según la Palabra de Dios?
• Todos aquellos que no tienen a Cristo en su corazón, viven lejos de el como ateos, o haciendo lo que se les da la gana o involucrados en alguna secta o religión falsa;
• Aquellos que no hacen la voluntad de Dios, aunque digan que son cristianos y hayan recibido a Cristo como su Salvador;
• Aquellos que no tienen temor de Dios, aunque asistan regularmente a la iglesia y aún hagan cosas para Dios.

Es decir, que Dios no solamente no escucha a aquellos que adoran otros dioses sino también a aquellos que aún llamándose cristianos viven una vida rebelde, carnal, sin hacer la voluntad de Dios y sin temor reverente a Dios.

Requisitos para ser escuchados por Dios:
1. Tenemos que recibir a Cristo en el corazón para ser hijos de Dios
“Mas a todos los que le recibieron, a los que creen en su nombre, les dio potestad de ser hechos hijos de Dios” (Juan 1:12)

2. Ahora que ya somos hijos de Dios debemos aprende a caminar en obediencia continua a Dios y a Su Palabra. Esto implica:

A. Estar limpios de todo pecado. El Salmo 66:18 dice;
“Si en mi corazón hubiese yo miradoa la iniquidad, el Señor no me habría escuchado”

B. Obedecer su palabra. Proverbios 28:9 dice:
“El que aparta su oído para no oír la ley, Su oración también es abominable”

C. Ser humildes de corazón. Lucas 18:14 dice:
“Os digo que éste (el publicano) descendió a su casa justificado antes que el otro; porque cualquiera que se enaltece, será humillado; y el que se humilla será enaltecido.”

D. Ser justos. Salmos 34:15-17 dice:
“Los ojos de Jehová están sobre los justos, y atentos sus oídos al clamor de ellos. La ira de Jehová contra los que hacen mal.
Para cortar de la tierra la memoria de ellos. Claman los justos y Jehová oye, y los libra de todas sus angustias.”

E. Caminar en el temor de Dios. Salmos 145:18-19 dice:
“Cercano esta Jehová a todos los que le invocan, a todos los que le invocan de veras. Cumplirá el deseo de los que le
temen; oirá asimismo el clamor de ellos y los salvara.”

F. Vivir agradando a Dios. 1 Juan 3:22 dice:
“y cualquiera cosa que pidiéremos la recibiremos de el, porque guardamos sus mandamientos, y hacemos las cosas que son agradables delante de el.”

Jesús, nuestro ejemplo de oración
Durante su ministerio terrenal, el Señor Jesucristo, nos dio su ejemplo de lo que debe ser la vida de alguien que anhela tener comunión con Dios.

Una y otra vez lo vemos apartarse para orar y hablar con Dios, para recibir fuerzas para cumplir su misión, para hacer toda la voluntad de Dios y vencer a las fuerzas del mal.

Citas bíblicas donde Jesús oraba:
1. Marcos 1:35
“Levantándose muy de mañana, siendo aun muy oscuro, salió y se fue a un lugar desierto, y allí oraba”

2. Marcos 6:46
“y después que los hubo despedido, se fue al monte a orar.”

3. Lucas 5:15
“Mas el se apartaba a lugares desiertos, y oraba.”

4. Lucas 6:12
“En aquellos días el fue al monte a orar, y paso la noche orando a Dios.”

5. Lucas 11:1
“Aconteció que estaba Jesús orando en un lugar, y cuando terminó, uno de de sus discípulos le dijo: Señor, enséñanos a orar…”

6. Lucas 22:44
“y estando en agonía, oraba mas intensamente; y era su sudor como grandes gotas de sangre que caían hasta la tierra.”

¿Ahora va entendiendo porque Jesús vivía constantemente bajo el favor de Dios, con la Unción del Espíritu Santo, caminando en santidad y agradando a Su Padre Celestial, Dios? ¡Nos podría suceder lo mismo si fuéramos hombres y mujeres de oración! ¡Ayúdanos Señor a seguir tus pisadas!

¿Qué cosas hace la oración?
1. Nos cambia y nos santifica.
Lucas 9:28-29 dice:
“Aconteció como ocho días después de estas palabras, que tomo a Pedro, a Juan y a Jacobo, y subió al monte a orar. Y entre tanto que oraba, la apariencia de su rostro se hizo otra, y su vestido blanco y resplandeciente.”

Cuando un creyente en Cristo, se ejercita regularmente en la oración, va cambiando aquellas áreas difíciles de su vida, se aleja del pecado y camina en santidad dentro y fuera de la iglesia. La oración que llega al Trono de Dios siempre nos cambia y nos santifica.

2. Abre los cielos para que se derrame bendición
Lucas 3:21-22 dice:
“Aconteció que cuando todo el pueblo se bautizaba, también Jesús fue bautizado; y orando el cielo se abrió y descendió el Espíritu Santo…”

Las puertas y ventanas de los cielos se abren para derramar las bendiciones de Dios sobre la vida de aquellos que oran al Señor. La oración en la tierra es la llave para abrir las puertas y ventanas en los cielos, a fin de que descienda toda bendición proveniente de Dios.

3. Trae resultados tangibles
Santiago 5:16 dice:
«…La oración eficaz del justo puede mucho. Elías era hombre sujeto a pasiones semejantes a las nuestras, y oró fervientemente para que no lloviese, y no llovió sobre la tierra por tres años y seis meses. Y otra vez oro, y el cielo dio lluvia, y la tierra produjo su fruto.”

(La historia del Profeta Elías la encontramos en 1 Reyes 17:1; 18:1, 42-45)
Si no oramos no podemos recibir nada de Dios, pues siempre Dios espera a que le pidamos con insistencia primero. Es un principio espiritual inalterable: Oramos y obtenemos resultados tangibles o no oramos y no recibimos nada del Señor.

4. La oración resucita situaciones totalmente muertas
En Juan Capítulo 11 leemos acerca de la resurrección de Lázaro, el amigo de Jesús. Este relato, además de ser histórico, por el poder del Espíritu Santo quiere hacerse real para nuestra necesidad hoy, pues Dios tiene poder para resucitar aquellas cosas de su vida que están totalmente muertas y sin esperanza. ¡Usted sabe de lo que le estoy hablando!

Vamos a detenernos en algunos versículos de este capitulo para obtener lecciones importantes para darnos cuenta que la oración, cuando toca el trono de Dios, obtiene como respuesta la resucitación de situaciones completamente muertas, humanamente hablando.

11:1 “Estaba entonces enfermo uno llamado Lázaro, de Betania, la aldea de Maria y de Marta su hermana”
Aquí nos encontramos con una situación de enfermedad, con falta de salud y bienestar, Piense en este momento en aquellas cosas de su vida que no están bien, que están enfermas, puede ser la salud, la economía, la familia, el ministerio, etc.

11:3 “Enviaron, pues, las hermanas a decir a Jesús: Señor, he aquí el que amas esta enfermo”
La situación era alarmante, había una necesidad urgente, por lo cual lo fueron a buscar a Jesús. Piense en aquellas situaciones de la vida en la cual necesita con urgencia la intervención de Dios. A usted le parece como que ya no se puede esperar mas, ¡algo tiene que suceder!

11:4 “Oyéndolo Jesús, dijo: Esta enfermedad no es para muerte, sino para la gloria de Dios, para que el Hijo de Dios sea glorificado por ella”
Jesús declaro en aquella oportunidad que lo que les estaba pasando a Lázaro y su familia no tenia un triste final sino que El iba a glorificarse en medio de la situación difícil. ¿Puede entender que su situación difícil o imposible, Dios la ha permitido, no para destruirlo o hacerle daño, sino para glorificar Su Nombre?

11:6 “Cuando oyó, pues, que estaba enfermo, se quedo dos días mas en el lugar donde estaba”
Jesús ya sabia el dolor y la necesidad de Lázaro y sus familiares, pero a pesar de eso se demoro a propósito para proveer la solución. Si usted le ha pedido algo desesperadamente al Señor y todo parece demorarse mas, ¡Es porque Jesús esta a las puertas para obrar y manifestar Su poder en su necesidad! ¿Puede creerlo?

A esta altura de los acontecimientos, Lázaro ya no estaba enfermo (v.14), ¡estaba muerto!, pero Jesús estaba moviéndose para hacer un gran milagro. Quizás usted pueda identificarse totalmente con ésta historia. Su situación ya no está “enferma”, ¡Está “muerta”! Usted cree que es el final y que Dios le va a dejar abandonado y sin obrar… siga leyendo el pasaje con fe…

11:23 “Jesús le dijo: Tu hermano resucitará”
Esta frase se la dijo el Señor a Marta, quien sólo veía alrededor la muerte y la desesperación. Usted que está estudiando este curso, reciba la misma palabra que recibió Marta pero para su necesidad específica. Su situación, querido hermano, querida hermana en la fe, ¡Resucitará en el Nombre de Jesús!

11:25 “Le dijo Jesús: Yo soy la resurrección y la vida; el que cree en mi, aunque este muerto vivirá”
Jesús no sólo tiene total poder para resucitar algo que esta muerto y dando mal olor, como fue el caso de Lázaro (v.39) sino que también tiene total Poder para crear algo nuevo y darle vida. Dios tiene poder para resucitar su economía, salud, familia, ministerio, relaciones rotas, etc., y si aún todo eso se muriera, Dios tiene total poder para crear una puerta nueva donde usted pueda entrar y ser bendecida.

El Espíritu Santo le está diciendo a través de éste estudio: – No temas a que tu situación muera, porque Yo soy la Resurrección y la Vida. Si tu situación esta muerta, Yo tengo total autoridad para crear una economía, salud, familia, ministerio, trabajo totalmente nuevo. ¡Por eso Soy el Señor! –

11:39 “Dijo Jesús: Quitad la piedra”
La piedra era lo que separaba a Jesús de Lázaro. La piedra era un tropiezo en el camino. De la misma manera nosotros para ver la Gloria de Dios en nuestras situaciones muertas y mal olientes, debemos eliminar las piedras del camino, como ser: El temor, la duda, la incredulidad. Si usted ha tenido una Palabra en el pasado de que Dios le va a bendecir y su presente está totalmente al revés de lo que Dios le ha prometido, ¡Siga creyéndole a Dios!, no se deje anular espiritualmente por aquellos que se burlan diciendo: -¿Dónde está tu Dios? – Rechace en el Nombre de Jesús, todo lo que quiera apagarle la fe, porque sin fe es imposible agradar a Dios y nadie puede recibir algo de Dios si no tiene fe primero.

11:41 “Entonces quitaron la piedra de donde había sido puesto el muerto. Y Jesús, alzando los ojos a lo dijo (orando)…”
Para enseñarnos una gran lección acerca de la oración, Jesús siendo Dios mismo hizo una oración de fe y autoridad para que Lázaro resucitara. Jesús oro con fe y el milagro sucedió.

De la misma manera nosotros hoy, si no bajamos los brazos y buscamos a Dios en oración para pedir con fe y autoridad espiritual, ¡Los milagros sucederán en nuestra necesidad! ¿Lo cree para su propia vida y necesidad?

11:44 “Jesús les dijo: Desatadle, y dejadle ir”
El Señor en medio de su problema actual quiere glorificar Su nombre y regalarle el “paquete” de bendición para que usted lo desate por sí mismo y lo disfrute dándole toda la Gloria al Señor.

El Señor Jesús ha dicho “Pedid y se os dará”. ¿No le parece que es tiempo ya de empezar a desarrollar en su vida el hábito de la oración diaria para pedirle a Dios por sus necesidades? ¿No le parece que es tiempo ya de dejar de ser un cristiano frustrado en la oración y levantarse para ser un hombre/mujer victorioso/a en la oración? ¡De usted depende!

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