EL PODER Y LA FUNCIÓN DE LA MENTE (Lección 3)

3.
LA LÁMPARA ENCENDIDA

Salmos 18:28: “Tú encenderás mi lámpara; Jehová mi Dios alumbrará mis tinieblas”.

¿Existen áreas de tinieblas en nuestra vida donde necesitamos la luz de Dios?

• Hay muchas áreas de la vida en las que no tenemos idea qué hacer, no sabemos cómo superar la situación que estamos enfrentando… Muchos han hecho parte de su vida cotidiana el caminar en derrota.

Juan 11:10: “Pero el que anda de noche, tropieza, porque no hay luz en él”.

• Es posible tener una lámpara que no alumbre.

Si les echamos la culpa a los demás y no asumimos la culpa de nuestros propios problemas, no aprenderemos las lecciones que necesitamos aprender y no permitiremos que Dios encienda nuestra lámpara. El resultado es que la gente anda por la vida, ajustando su vida a lecciones que no han aprendido.

• Será mejor para ti que aprendas tus lecciones.
• Cuando el salmista dijo “encenderás mi lámpara…” se refería a un resultado de su relación íntima con Dios.
• Sin luz es como si estuvieras tratando de pelear con los ojos vendados. Estarás peleando una batalla perdida.

Para que el Señor encienda tu lámpara, debes ser sincero contigo mismo para aceptar lo que Él dice.
• Muchas veces, la razón por la que nuestra lámpara no alumbra se debe a que tenemos ideas preconcebidas.
Proverbios 20:27: “Lámpara de Jehová es el espíritu del hombre, la cual escudriña lo más profundo del corazón”.

Leer 1 Corintios 2:7-13
1 Corintios 2:11-12: “Porque ¿quién de los hombres sabe las cosas del hombre, sino el espíritu del hombre que está en él? Así tampoco nadie conoció las cosas de Dios, sino el Espíritu de Dios. Y nosotros no hemos recibido el espíritu del mundo, sino el Espíritu que proviene de Dios, para que sepamos lo que Dios nos ha concedido”.

Dios puede alumbrar el espíritu que está en ti y puede mostrarte las cosas más secretas de tu vida que no sabías que existían.
• Hay algunas cosas que no sabes de ti, ¡pero el Espíritu las conoce!
• Cuando nacemos de nuevo y somos llenos del Espíritu Santo, el Espíritu de Dios, que conoce las cosas de Dios, y nuestro espíritu, que conoce las cosas que hay en nosotros, ahora actúan juntos.

¿Qué hace Dios para alumbrar nuestra lámpara?

Salmos 119:130: “La exposición de tus palabras alumbra; hace entender a los simples”.
¿Qué hace la Palabra* de Dios? (* En referencia a la palabra vivificada por el Espíritu de Dios)

• Cuando abres tu corazón para que entre la Palabra de Dios, te alumbra.

Las fortalezas y las ideas preconcebidas en nuestra mente impiden la entrada de la Palabra.

• ¡Es importante notar que, por lo general, la Palabra no viene de la manera que queremos o esperamos! Por ejemplo, la razón por la que el pueblo de Israel no reconoció a Jesús fue porque Él no tenía el perfil digno de un Mesías.

Las fortalezas son casas edificadas con bloques de pensamientos.
Las fortalezas se edifican para alojar las actividades demoníacas de manera que no las reconozcamos.
• Cada pensamiento que has recibido que no se ajusta a la verdad de la Palabra de Dios, ha sido un bloque de construcción para determinada fortaleza de tu vida.
2 Corintios 4:3-4: “Pero si nuestro evangelio está aún encubierto, entre los que se pierden está encubierto; en los cuales el dios de este siglo cegó el entendimiento de los incrédulos, para que no les resplandezca la luz del evangelio de la gloria de Cristo, el cual es la imagen de Dios”.
• Satanás sabe que si la luz del evangelio no resplandece en la mente, no dará lugar a la salvación.

Debemos preparar nuestro corazón para que entre la Palabra.

La luz de Dios es entendimiento. Él hace entender a los simples.
• Dios no es un Dios complicado: Aprende a recibir lo que Él dice.

Se requiere humildad de corazón para que la Palabra de Dios entre en nosotros
– El Espíritu Santo es el agente de Dios que nos trae la Palabra y la vivifica en nosotros.
– Necesitamos permanecer en la Palabra para que Él la vivifique en nosotros.
– La palabra vivificada nos trae entendimiento.
– El entendimiento es la clave principal en nuestro caminar con Dios. Este entendimiento no es un entendimiento natural.

• No se trata de permanecer en la Palabra en lo que a su letra se refiere; sino de tener nuestro corazón ligado a Dios y en comunión con el conocimiento revelado.

• Hay ciertas condiciones en las que tu corazón debe estar cerca para que la Palabra de Dios resplandezca en ti. Si las condiciones no se cumplen, ¡nada sucederá!

• Hay ciertas cosas que debed eliminar de tu corazón, cómo las ofensas, el orgullo, estar lleno de ti mismo, etc. ¡Estas son cosas que impiden la entrada de la Palabra!
La Palabra de Dios funciona en tu vida cuando tienes una actitud de reverencia y respeto ante la autoridad de la Palabra.

Marcos 4:24 (RVR60, énfasis entre corchetes añadido) “…porque con la medida [de pensamiento y estudio] con que medís [la verdad que oyen], os será medido, y aun se os añadirá [virtud y conocimiento] a vosotros los que oís”.

La Palabra de Dios es comparable a una lámpara que me muestra el camino y dirige mis pasos (dirección divina) (Sal. 119:105).
• La Palabra de Dios quiere alumbrar tu camino. Al recibir la Palabra, se encenderá algo…
Josué 1:8 :“Nunca se apartará de tu boca este libro de la ley, sino que de día y de noche meditarás en él, para que guardes y hagas conforme a todo lo que en él está escrito; porque entonces harás prosperar tu camino, y todo te saldrá bien”.

• Debemos declarar la Palabra. Por ejemplo, cuando enfrentas una situación adversa, busca lo que dice la Palabra de Dios sobre esa situación, y en vez de seguir confesando con tu boca la situación natural, confiesa con tu boca la Palabra de Dios.
– La única manera de poder hacer esto es si respetas la Palabra.
– La única manera de poder respetar la Palabra es si respetas al Dios que dio la Palabra.
– Si respetas al Dios que dio la Palabra, ¡entonces la Palabra comenzará a cambiar tu vida!

• Necesitamos la luz de Dios en nosotros. Cuando su luz nos alumbre sabremos qué hacer.
(¡Algunas veces cuando recibes la Palabra de Dios no suena o no parece ser lo que necesitas!)
La Palabra de Dios tiene la habilidad, la capacidad y el potencial de satisfacer cada necesidad.

• Si no valoras la meditación, el estudio y el respeto por la Palabra, ésta no responderá a tu necesidad.

Debemos tener respeto por cada palabra que viene de la Palabra de Dios.

• ¡No menospreciemos ninguna palabra de Dios!

Efesios 1:17-18: “…para que el Dios de nuestro Señor Jesucristo, el Padre de gloria, os dé espíritu de sabiduría y de revelación en el conocimiento de él, alumbrando los ojos de vuestro entendimiento, para que sepáis…”.
La luz es una fuerza que cuando viene trae conocimiento. Y cuando viene el conocimiento tiene el poder de cambiar las cosas.
• Lo que va a alumbrar tu camino está en ti, no a tu alrededor.
• La luz que hay en ti es lo que te dará dirección, no las circunstancias externas.
El Espíritu Santo administra la Palabra de Dios en nuestro corazón. ¡El estado de nuestro corazón es muy importante!
• Vivir una vida hipócrita y engañosa entorpecerá el funcionamiento de la Palabra.

Proverbios 16:3: “Encomienda a Jehová tus obras, y tus pensamientos serán afirmados”.

Cuando permites que la Palabra de Dios dirija tu vida, Dios pone pensamientos en tu mente que Él establece como su patrón y su voluntad para tu vida.
• Cuando la luz está en ti, la mayoría de los pensamientos que predominan en ti vendrán del Espíritu Santo que mora en ti, no de tu mente.
• Por medio de la meditación en la Palabra, puede comenzar a discernir la diferencia entre un pensamiento carnal y la Palabra de Dios.
• Cuando encomiendas tus obras a Dios, tus pensamientos son afirmados, porque estás cooperando y contribuyendo con la Palabra.

• a. Debes entender el lugar del sufrimiento en la carne, si quieres hacer la voluntad de Dios.

• Cuando llegan las ofensas, tu carne se duele.

• Cuando perdonas una ofensa, la estás soltando, por eso tu carne sufre.

b. Debes entender el lugar del sufrimiento, cuando llega la disciplina.

• La Biblia dice que ninguna disciplina es causa de gozo. Si no entiendes eso, le rehuirás porque no entiendes que es para tu bien.

c. Hay sufrimiento cuando negamos la carne.
• A la carne le gusta el lujo y la comodidad.
Cuando entiendes esto puedes dejar de resistirte y cooperar con Dios.

d. Debes entender el lugar del sufrimiento, cuando trabajas para el Reino.

• Cuando entiendes el lugar del sufrimiento, deja de ser un sufrimiento, para convertirse en un privilegio, una oportunidad…

• La iglesia primitiva se consideraba bendecida y honrada de sufrir por la causa de Cristo.

Trabajar en el Reino, ser perseguido por la fe, negar la carne, la disciplina y las ofensas, ¡todo conduce al entendimiento!

2. Debes entender qué es actuar conforme a la Palabra por decisión propia
• Es entender que cuando has hecho todo lo que estaba a tu alcance y todo sigue mal, ¡aun así puedes tomar la decisión de actuar conforme a la Palabra!
• Si actúas conforme a la Palabra, le das a Dios la oportunidad de obrar a tu favor.
• No importa lo que enfrentes en la vida, nadie puede quitarte el derecho a decidir.

PREGUNTAS PARA EL ESTUDIANTE

1. ¿Cuál es el proceso de iluminación que Dios quiere llevar a cabo?
2. ¿Cuál es la lámpara que Dios quiere alumbrar?
3. ¿Cómo alumbra Dios nuestra lámpara?
4. ¿Por qué necesitamos entender el propósito de Dios?
5. ¿Qué es la “luz” en el contexto de este mensaje? ¿Qué sucede si no tenemos esa luz?
6. ¿Qué obstruye la entrada de la Palabra a tu corazón?
7. ¿Cómo entra la Palabra en nosotros?
8. ¿Qué condiciones del corazón harán que la Palabra de Dios funcione para nosotros y produzca resultados en nuestra vida?
9. ¿Por qué es tan importante sopesar el valor y respeto por la Palabra de Dios?
10. ¿De qué manera las ideas preconcebidas nos impiden recibir la Palabra de Dios?
11. ¿Cómo podemos empezar a discernir la diferencia entre nuestros pensamientos carnales y la Palabra de Dios?
12. ¿Por qué necesitamos entender el valor del sufrimiento en nuestro camino con Dios?
13. ¿Cuáles son los beneficios de decidir actuar conforme a la Palabra a pesar de las situaciones o sentimientos contrarios?