EL PODER Y LA FUNCIÓN DE LA MENTE (Lección 2)

2.
EL PODER DE LA MENTE

• Todo aquello que permites entrar a tu mente define quién eres.
• Tu mente es el depósito donde está registrado cada suceso de tu vida.
• Puede estar contento, deprimido, emocionado y desinteresado en base a lo que extraigas de tu memoria.
• Todo aquello a lo cual expongas tu mente determinará a qué estará expuesta tu vida y lo que experimentarás.

Los pensamientos son los bloques de construcción de Satanás

• Satanás conoce el poder de la mente, de modo que trabaja mucho en esa área.
• Los pensamientos son bloques de construcción que Satanás utiliza para edificar casas en nuestra mente (fortalezas), donde pueda operar.
• Satanás edifica con nuestros propios pensamientos, lo cual hace difícil distinguir cuándo es obra de él.
• Sin la Palabra de Dios (Sal. 107:20) no podríamos saber qué bloques de construcción ha colocado en nuestra mente: Bloques de rechazo, bloques de odio, de celos, de envidia y de egoísmo.
• Satanás ha penetrado en los medios de comunicación, por eso puede edificar los pensamientos en nuestra mente aún más rápido.

La humanidad se destruye a si misma

• Si la humanidad ignora la Palabra de Dios y vive conforme a la mente, es inevitable ver asesinatos, robos y destrucción.
• Las personas se están destruyendo a sí mismas sin la Palabra de Dios.
• La religión es una imitación mala, porque la realidad de Dios se ha perdido.

La restauración de la humanidad
Romanos 12:1-2: “Así que, hermanos, os ruego por las misericordias de Dios, que presentéis vuestros cuerpos en sacrificio vivo, santo, agradable a Dios, que es vuestro culto racional. No os conforméis a este siglo, sino transformaos por medio de la renovación de vuestro entendimiento, para que comprobéis cuál sea la buena voluntad de Dios, agradable y perfecta”.

Presenta tu cuerpo a Dios (Romanos 12:1)
• Debemos presentar nuestro cuerpo a Dios antes que se produzca la renovación de nuestra mente.
• Cuando la Biblia dice que debemos presentar nuestro cuerpo en sacrificio vivo, no nos está pidiendo que muramos, sino que cambiemos la mentalidad con respecto a nuestro cuerpo.
• Dios nos ha dado un cuerpo. Ya no tenemos derecho sobre nuestro cuerpo, sino que somos administradores de nuestro cuerpo, para vivir como un sacrificio para Dios.
• Redimido significa “readquirido”. Hemos sido creados por Dios, llevados al mercado de esclavos del pecado, bajo el dominio del diablo, y hemos sido adquiridos nuevamente para Dios por medio de la sangre de Cristo. Le pertenecemos a Dios.
• Debemos presentar un cuerpo “santo” y “aceptable” para Dios, no de cualquier manera que esté.

Administradores de nuestro cuerpo
• Todo lo que tenemos, lo hemos recibido de Dios.
• Ahora debemos decidir que pertenecemos a Dios por un acto de nuestra voluntad. Es una decisión racional.

Si presentamos nuestro cuerpo a Dios y reconocemos que somos administradores:
1. La enfermedad y las dolencias no tienen autoridad sobre nuestro cuerpo, porque le pertenece a Dios.
2. No tenemos el derecho de hacer con nuestro cuerpo lo que queremos.
3. Sea lo que sea que Dios quiera hacer con nuestro cuerpo, participamos y cooperamos con Él.

“No os conforméis a este siglo [mundo]” (Romanos 12:2)

• Los principios que gobiernan el mundo son los deseos de los ojos, los deseos de la carne y el orgullo de la vida (1 Jn. 2:15).
• Estos principios gobiernan todo lo que sucede en el mundo, publicidad, películas, negocios.
• Estas cosas tratan de meternos en su molde.
• Cuando nos meten en el molde del mundo, ya no podemos probar la voluntad de Dios en nuestra vida. La voluntad de Dios no es automática.

El molde va en contra de Dios
• La gente está confundida acerca de la voluntad de Dios, porque su mente ha sido moldeada por el mundo.
• Cuando Dios nos habla, no escuchamos lo que Él está diciendo, porque el molde va en contra de Dios.
• Cada vez que leemos la Biblia, o bien nos forzamos a leer lo que la Biblia no dice o si estamos de acuerdo con lo que dice, no lo consideramos factible.

La ley del pecado y de la muerte (Romanos 7:15-8:2)
• Después de la caída del hombre, la ley del pecado se ha alojado en el cuerpo humano.
• Si no lees la Biblia o no tienes comunión con Dios, vivirás compulsivamente en el pecado.
• Cuando has nacido de nuevo genuinamente, el pecado ya no está en tu espíritu, ya no deseas pecar.
• Sin embargo, la ley del pecado todavía sigue en los miembros de tu cuerpo.
• Como creyente, no puedes comunicarte con tu cuerpo para decidir qué hacer, porque en él está funcionando la ley del pecado.
Vence el pecado (Romanos 8:2)
• Considérate muerto al pecado, por un acto de tu voluntad. El pecado está en los miembros de tu cuerpo, pero decide no responderle.
• El sacrificio de Jesús en la cruz no solo trató con los pecados del pasado, sino también con la naturaleza del pecado. Jesús es el único que puede hacernos libres de este cuerpo de muerte.
• Romanos 8:2 dice: “Porque la ley del Espíritu de vida en Cristo Jesús me ha librado de la ley del pecado y de la muerte”.
• Dos leyes están funcionando al mismo tiempo: la ley del pecado y de la muerte y la ley del Espíritu de vida (como el avión que está sujeto a la ley de gravedad y a la de levantar vuelo).
• La ley del Espíritu, que hemos aceptado a través de nuestra relación con Jesucristo, ha puesto en funcionamiento una nueva ley que supera la ley del pecado y de la muerte, que está en funcionamiento en los miembros de nuestro cuerpo.
• Estas leyes están en funcionamiento en nuestra mente.
• Mientras permanezca en la ley del Espíritu, la ley del pecado y de la muerte no me pueden controlar. Por ejemplo: Cuando me levanto y resplandezco (Is. 60:1), las tinieblas que me rodean no me pueden dominar (Jn. 1:1-2)

Busca las cosas del Espíritu (Romanos 8:4-8)
• Tu mente es el factor determinante.
• Aprende a buscar las cosas del Espíritu (La Palabra de Dios).
• Cada vez que estás buscando las cosas de la carne, estás caminando en muerte: muerte de relaciones (con otros y con Dios). La muerte aquí significa separación de la vida.
• Cuando tenemos comunión unos con otros, deberíamos fomentar las cosas del Espíritu, para que sigamos buscando las cosas del Espíritu (1 Jn. 1:1)
• Guarda tu mente de las cosas que son contrarias a la Palabra de Dios. (Recuerda que nuestra mente ya ha sido programada para pensar lo contrario). Alimentemos conscientemente nuestra mente con la Palabra.

Encomienda tus obras al Señor (Proverbios 16:3)

• Cuando le ofreces tu cuerpo a Dios, Él empieza a alimentar tu mente con pensamientos.
• Dios nos conduce y guía por medio de pensamientos. Presta atención a los pensamientos que Él pone en ti.
• Cuánto más exponemos nuestra mente a su Palabra, más familiarizados estamos con sus caminos, para que cuando lleguen sus pensamientos, los podamos reconocer. En la medida que valoremos sus pensamientos, Él los implanta en nuestros propios pensamientos.
• A medida que confiemos en Dios, Él tomará control y comenzará a dictaminar cómo van las cosas en nuestra mente. Por ejemplo, si algo contrario viene a tu mente, y tú acudes a Dios en oración, Él los aclarará y te hará saber que los pensamientos no provenían de Él.
• Dios quiere implantarte pensamientos.

Mantén tu mente en la Palabra de Dios (Isaías 26:3)
• Cada vez que llegan las presiones, yo vuelvo a poner mi mente en su Palabra.
• Si mantengo mi mente en la Palabra de Dios, tendré la paz de Dios.
• La paz de Dios libera el poder de Dios en mi vida.

El poder del recuerdo (Salmos 103:2)
• Cada vez que recordamos la bondad de Dios, no importa cuán mala sea la situación, aumenta la esperanza en nosotros (Lm. 3:21).
• Abraham creyó en esperanza contra esperanza. La esperanza natural (de tener un hijo) fracasó, pero la Palabra de Dios despertó una nueva esperanza en él. Abraham utilizó el poder de la esperanza de la Palabra de Dios para vencer la esperanza natural (Ro. 4:18).
• El camino hacia la próxima victoria es recordar las victorias del pasado. (Por ejemplo, cuando David venció a Goliat, recordó sus victorias sobre el león y el oso, no los fracasos y rechazos del pasado).
• Decide olvidar las ofensas del pasado y recordar las cosas buenas.

Responde a tus pensamientos
• La armadura de la que Dios habla en Efesios 6:13 está en tu mente.
• Podemos hablarles a nuestros pensamientos.
(Por ejemplo, en Mateo 6:31 Jesús dice: “por qué os afanáis diciendo…”
• No te dejes llevar por tus pensamientos. Por ejemplo, si un “pensamiento de muerte” entra a tu mente, respóndele con la Palabra de Dios y dile: “No moriré, sino que viviré, y contaré las obras del Señor”. ¡Respóndele!
• Hablarles a tus pensamientos no solo impide que se formen en tu mente, sino que también destruye lo que ya se edificó antes. (Por ejemplo, cuando confesamos “por su llaga fuimos nosotros curados”, estamos derribando casas de enfermedades y dolencias; estamos edificando casas de salud).

Renovación diaria de la mente
• La renovación de la mente es un proceso constante.
• La obediencia a la Palabra de Dios destruye la forma que se ha formado en tu mente.

Declárale la guerra a las fortalezas
Si estás viviendo con la consciencia de algún pecado o con algo que ha prevalecido por mucho tiempo, hay cosas que puedes hacer para destruir eso. (Por ejemplo, las fortalezas del pecado sexual, de la pobreza, de la enfermedad, etc.).
1. Arrepiéntete.
2. Declara un ayuno.
3. Durante el ayuno, aliméntate con la Palabra, declara la Palabra, ora con el solo propósito de derribar esa fortaleza.
¡Declara la guerra en el campo del enemigo con respecto a cualquier área de tu vida y deja que los ángeles actúen a tu favor!

PREGUNTAS PARA EL DEBATE CON LOS ESTUDIANTES

1. Debatan acerca de la siguiente declaración: “Todo aquello a lo cual expongas tu mente determinará a qué estará expuesta tu vida y lo que experimentarás”.

2. a) ¿Cuáles son los bloques de construcción que Satanás utiliza para edificar fortalezas en nuestra vida?
b) Menciona algunos ejemplos de esos bloques de construcción.

3. ¿Por qué necesitamos la Palabra de Dios?

4. ¿Qué debemos hacer antes que tenga lugar la renovación de la mente?

5. ¿Qué significa ser administradores de nuestro cuerpo?

6. La Palabra de Dios dice: “No os conforméis a este siglo [mundo]”
a) ¿Cuáles son los principados que gobiernan este mundo?
b) Menciona algunos ejemplos de cómo la Palabra de Dios es contraria a los caminos de este mundo.

7. ¿Cuáles son las señales de un genuino nuevo nacimiento?

8. Lee Romanos 7:15-8:6
a) ¿Dónde opera la ley del pecado y de la muerte?
b) ¿Qué ley nos hace libres de la ley del pecado y de la muerte?
c) ¿Cómo podemos caminar en esta ley?
d) ¿Qué quiere decir Romanos 8:6 cuando se refiere a la “muerte”?

9. a) ¿Cómo nos habla Dios?
b) ¿Cómo podemos familiarizarnos con su voz?

10. ¿Qué se produce cuando nuestra mente permanece en la Palabra de Dios?

11. ¿Cómo deberíamos utilizar nuestra memoria si queremos experimentar la victoria en nuestra vida?

12. Explica de qué manera confesar la Palabra de Dios trae victoria a nuestra vida.

13. ¿Qué pasos debemos dar para derribar las fortalezas que nos han mantenido en esclavitud?

PREGUNTAS PARA LA APLICACIÓN PERSONAL
1. ¿En qué proporción le has presentado tu cuerpo a Dios? ¿Existen áreas de tu vida que no has presentado a Dios?
2. ¿De qué manera tu mente aún está conformada a este mundo? ¿Qué modo de pensar del mundo has adoptado?
Sería bueno que consideraras algunas de las siguientes áreas: Tu entendimiento de Dios, tus relaciones con otros, tu trabajo, tus finanzas, tu salud.
3. ¿Cuáles son las fortalezas que prevalecen en tu vida a las que debes declararles la guerra?
4. ¿Qué nuevas decisiones has tomado después de haber estudiado el poder y la función de tu mente en tu vida espiritual?