EL COMPORTAMIENTO DEL VARÓN DE DIOS – Lección 3

Por Orville Swindoll

3.
El hombre al frente de su hogar

Ya que el área de la familia tiene mucha importancia y refleja notablemente la condición del hombre que es el responsable principal del hogar, vamos a detenernos un poco más para pensar en este aspecto.

Quiero sugerir tres claves para desempeñar adecuadamente la responsabilidad varonil en esta área:

CLAVE 1
Tu relación con Dios

• Asegúrate del respaldo de Dios.
• Conduce tu vida como para agradar a Dios, por sobre todas las cosas.
• Da prioridad a lo espiritual.
• Desarrolla una sensibilidad a la guía del Espíritu Santo.
• Ejerce fe en Dios en todo lo que haces. Sin fe es imposible agradar a Dios.
• Aprende el camino de la recuperación y reconciliación espiritual (1ª Juan 1.9).

CLAVE 2
Tu integridad personal

• Guarda siempre tu integridad moral y espiritual (Proverbios 4.23).
• Mantén siempre claridad y honestidad en tu conciencia, en tu espíritu, en tus relaciones. No dependas de la viveza o la sagacidad.
• Ten una estima cabal de ti mismo. Conoce tu identidad, tu capacidad, tus debilidades. No te infles, ni te subestimes (Romanos 12.3).
• Concibe la vida como una unidad integral, no fraccionada o dividida. En última instancia, no se puede separar lo espiritual de lo natural, ni lo físico de lo mental. No te hagas ilusiones acerca de tu espiritualidad, o tu capacidad carismática.

CLAVE 3
Tu relación familiar

• Como marido y padre, acepta la responsabilidad por toda tu familia. No esquives tu responsabilidad. Cuanto más demoras en aceptarla, peor es.
• Dispónte a hacer frente a las consecuencias de tus decisiones y tus acciones, aun cuando estás mal. No te justifiques.
• Ejerce fe y ora por toda tu familia, con regularidad.
• No quiebres la unidad de la familia, ni de la tuya ni de otra. Guarda esa unidad y respétala. No podrás conservar la unidad a menos que asumas tu responsabilidad frente a la familia.
• Ocúpate de la administración de tu casa y ordénala (esto incluye trabajo, ahorro, gastos, presupuesto, crédito, control sobre las erogaciones, etc.) como un ministro de economía. Interésate, infórmate, disciplínate, controla la administración.
• Determina las metas y orienta la educación de tus hijos.
• Asegura el desarrollo y la actualización de tu esposa. No la dejes atrás. Apréciala y santifícala.
• Respeta las convicciones, opiniones y cuestionamientos de tu familia. Mantén abiertas siempres las líneas de comunicación. Esta es tu responsabilidad.
• El asumir la responsabilidad mayor no implica una actuación independiente de la esposa, sino una colaboración amplia. Cuenta con ella, pero no eludas tu responsabilidad.

El comienzo de todas las cosas es muy importante. Ganarás tiempo y tendrás menos problemas si arrancas bien. De todos modos, si te has equivocado, corrígete y sigue como debes. Esto incluye comenzar bien en el noviazgo, en el matrimonio, con los primeros hijos, con los adolescentes, en el nuevo trabajo, con las nuevas amistades, con los nuevos convertidos, etc.

Velad, estad firmes en la fe; portaos varonilmente, y esforzaos.
1ª Corintios 16.13

Para contactarse con el autor: www.orvilleswindoll.com