EL COMPORTAMIENTO DEL VARÓN DE DIOS – Lección 2

Por Orville Swindoll

2.
Aprendamos a gobernar

Es la responsabilidad del hombre gobernar (véanse Génesis 1.26; 2.15-20; 3.16,17). Nadie nace sabiendo esto; se aprende a gobernar llevando responsabilidad. Si uno no aprende a gobernar responsablemente en la voluntad de Dios, terminará dominando y oprimiendo a otros, y así malogrará su vocación. O puede optar por desentenderse de su responsabilidad varonil. No son aceptables estas alternativas.

Algunas ideas básicas sobre el liderazgo masculino
¿Cómo se caracteriza el liderazgo masculino? Debemos incluir en la lista de cualidades la prudencia, la moderación, la paciencia, la amplitud. Pero la cualidad más importante para gobernar es sabiduría.

• El liderazgo genuino es ganado, granjeado, merecido. La dominación es manipulada, impuesta.

• El liderazgo genuino desarrolla, promueve y adelanta a otros, los hace crecer. En cambio, la dominación retarda, sofoca, aplasta.

• El que va al frente debe contemplar siempre la condición y la actitud de los que le siguen.

El orden de desarrollo en el ejercicio del gobierno
El liderazgo o gobierno de un hombre es progresivo, no repentino. Uno tiene que aprender a gobernar, a liderar. Debe aprender en el siguiente orden:

• Primero, debe aprender a gobernar sobre su espíritu.
Mejor es el que tarda en airarse que el fuerte;
Y el que se enseñorea de su espíritu, que el que toma una ciudad.
Proverbios 16.32

• Luego, aprenderá a gobernar su alma (sentimientos, pensamientos, emociones, etc.
Pues si por la transgresión de uno solo reinó la muerte, mucho más reinarán en vida por uno solo, Jesucristo, los que reciben la abundancia de la gracia y del don de la justicia.
Romanos 5.17

• También, tiene que gobernar su cuerpo, sus energías, y usar autodisciplina en el ejercicio, descanso, trabajo, hábitos de comer, etc.
19 ¿O ignoráis que vuestro cuerpo es templo del Espíritu Santo, el cual está en vosotros, el cual tenéis de Dios, y que no sois vuestros? 20 Porque habéis sido comprados por precio; glorificad, pues, a Dios en vuestro cuerpo y en vuestro espíritu, los cuales son de Dios.
1ª Corintios 6.19,20
…sino que golpeo mi cuerpo, y lo pongo en servidumbre, no sea que habiendo sido heraldo para otros, yo mismo venga a ser eliminado.
1ª Corintios 9.27

• Si es marido o padre, tiene la responsabilidad de gobernar bien su familia.
…que gobierne bien su casa, que tenga a sus hijos en sujeción con toda honestidad.
1ª Timoteo 3.4
Porque yo sé que mandará a sus hijos y a su casa después de sí, que guarden el camino de Jehová, haciendo justicia y juicio, para que haga venir Jehová sobre Abraham lo que ha hablado acerca de él.
Génesis 18.19

• Eventualmente, con buen testimonio y capacidad demostrada, puede gobernar en la iglesia, por medio de la enseñanza, orientación, consejos, el discipulado, etc.
1 Palabra fiel: Si alguno anhela obispado, buena obra desea. 2 Pero es necesario que el obispo sea irreprensible, marido de una sola mujer, sobrio, prudente, decoroso, hospedador, apto para enseñar; 3 no dado al vino, no pendenciero, no codicioso de ganancias deshonestas, sino amable, apacible, no avaro;4 que gobierne bien su casa, que tenga a sus hijos en sujeción con toda honestidad 5 (pues el que no sabe gobernar su propia casa, ¿cómo cuidará de la iglesia de Dios?); 6 no un neófito, no sea que envaneciéndose caiga en la condenación del diablo. 7 También es necesario que tenga buen testimonio de los de afuera, para que no caiga en descrédito y en lazo del diablo.
1ª Timoteo 3.1–7

28 Y a unos puso Dios en la iglesia, primeramente apóstoles, luego profetas, lo tercero maestros, luego los que hacen milagros, después los que sanan, los que ayudan, los que administran, los que tienen don de lenguas. 29 ¿Son todos apóstoles? ¿son todos profetas? ¿todos maestros? ¿hacen todos milagros?
1ª Corintios 12.28,29

11 Y él mismo constituyó a unos, apóstoles; a otros, profetas; a otros, evangelistas; a otros, pastores y maestros, 12 a fin de perfeccionar a los santos para la obra del ministerio, para la edificación del cuerpo de Cristo.
Efesios 4.11,12

…el que exhorta, en la exhortación; el que reparte, con liberalidad; el que preside, con solicitud; el que hace misericordia, con alegría.

• Finalmente, gobernará en los lugares celestiales.
Romanos 12.8
¿O no sabéis que hemos de juzgar a los ángeles? ¿Cuánto más las cosas de esta vida?
1ª Corintios 6.3
Si sufrimos, también reinaremos con él; Si le negáremos, él también nos negará.

2ª Timoteo 2.12
…y nos has hecho para nuestro Dios reyes y sacerdotes, y reinaremos sobre la tierra.
Apocalipsis 5.10

Anota a continuación las seis áreas progresivas donde hemos de aprender a ejercer un buen gobierno:

La regla básica de esta progresión se puede plantear en estos términos:
Gobierna bien en el área donde estás, antes de expandir. Si uno extiende su control a otra área antes de afirmarse bien en el anterior, tiende a perder pie. Por ejemplo, es muy difícil disciplinar el cuerpo o los pensamientos, si no se enseñorea sobre su propio espíritu. Además, nadie puede pretender cuidar la casa de Dios si no gobierna bien su propia familia. La idea gráfica es de círculos concéntricos; el movimiento dinámico es desde adentro hacia afuera.

Velad, estad firmes en la fe; portaos varonilmente, y esforzaos.
1ª Corintios 16.13

Para contactarse con el autor: www.orvilleswindoll.com