DIME CÓMO PIENSAS Y TE DIRÉ QUIÉN ERES


Los diferentes patrones de pensamiento que existen

Para poder entender lo que Dios quiere de nosotros en cuanto a la mente, debemos entender primero lo que significa la frase “patrón de pensamiento”. Todo ser humano tiene un patrón de pensamiento en su mente, el cual le hace pensar, decir y actuar de la manera que lo hace.

Un patrón de pensamiento es un marco fijo de referencia al cual ajustamos nuestra manera de pensar. Nuestras acciones y reacciones están determinadas por nuestro patrón de pensamiento.

A lo largo de la historia, la humanidad se ha movido dentro de tres clases de patrones de pensamiento:
1. El patrón de pensamiento Bárbaro
2. El patrón de pensamiento Griego
3. El patrón de pensamiento Hebreo o bíblico

La mayoría hoy utiliza el patrón de pensamiento Bárbaro el cual consiste en oprimir y ser oprimido, y está caracterizado por la intimidación que conduce a la violencia. La opresión nos conduce al temor (piense en el accionar terrorista y delictivo y verá este patrón de pensamiento). Esta es la manera favorita del enemigo para molestar a la humanidad y a los creyentes. Donde opera el temor no puede operar la fe, donde opera el temor opera la desconfianza, donde opera la intimidación operan los miedos. Por eso la Palabra de Dios nos advierte que enemigo viene para hurtar, matar y destruir (Juan 10:10). Esta clase de pensamiento es la que origina la violencia sin precedentes que vemos en nuestro mundo en la cual hay que matar para alcanzar lo que se desea.

El patrón de pensamiento Griego consiste en exaltar (adorar) al hombre (ser humano) y pensar que a través del conocimiento se puede llegar a lo máximo, casi como ser un Dios. Este patrón de pensamiento exalta la mente y seduce sutilmente, pues le promete poder a la gente. La premisa de ésta clase de pensamiento es que el conocimiento da poder. Debido a que el hombre podía ser casi un Dios, surgió la idea griega de inventar dioses con forma humana, que no es más que la vieja idolatría disfrazada. Los griegos inventaron la democracia para que gobierne el hombre y no Dios. Este patrón es amante de la vanagloria de la vida, la ostentación y el orgullo.

Lamentablemente con el tiempo, al alejarse la Iglesia de los patrones bíblicos, quedó infectada con el patrón de pensamiento Griego y, con el tiempo, en algunos sectores rechazaron toda obra sobrenatural del Espíritu Santo, por ejemplo, los milagros, el fluir de los dones pues eran cosas que no se podían comprender con la mente. Sutilmente el enemigo introdujo la idea de que el conocimiento es lo más importante, dando lugar a una generación que con su pensamiento no renovado por la Palabra de Dios, “terrenalizara” la vida cristiana hasta transformarla en una religión intrascendente, carente de la manifestación del poder de Dios.

El patrón de pensamiento hebreo, reflejado en las Sagradas Escrituras es totalmente diferente. Está centrado en Dios mismo y en sus principios bendecidos declarados en su palabra, la Biblia. Al practicarlos el ser humano encuentra el equilibrio en la vida y puede experimentar el cumplimiento de las poderosas promesas de Dios para ser una persona bendecida en el presente y en el futuro (la vida eterna). Por eso Romanos 12:1-2 nos anima a renovar y transformar nuestra manera de pensar. Este patrón de pensamiento nos ayuda a vivir la vida tomados de la mano de Dios, lejos del temor y cerca de la fe, que nos da las pautas para controlar nuestra baja naturaleza, la cual está viciada de todo pecado. Esta clase de pensamiento confiesa: – Voy a confiar en el Señor y no viviré con temor –

Para entender cómo reacciona la gente que tiene estos patrones de pensamientos, pensemos en alguien que haya cometido un robo:

1. El patrón de pensamiento Bárbaro, el cual está enfocado en la fuerza violenta, le corta la mano al ladrón.

2. El patrón de pensamiento Griego, el cual está enfocado en la mente, dice “si le damos mas educación no robará mas”. Trata de reeducar al ladrón para volver a insertarlo en la sociedad.

3. El patrón de pensamiento Hebreo, el cuan está enfocado en Dios, promueve el arrepentimiento y posterior restauración del ladrón.

Al analizar la historia de la humanidad nos encontramos que en la antigüedad los romanos (Imperio romano) comenzaron siendo Bárbaros y luego cambiaron al patrón Griego, luego en la época del Oscurantismo el patrón reinante fue el Bárbaro con el feudalismo. Luego en el renacimiento comenzó el patrón de pensamiento Griego.

Europa, América son continentes donde el patrón de pensamiento Griego mayormente prevalece, en cambio los lugares como Irak y países antiguos predomina el patrón de pensamiento Bárbaro. Es por eso que en Europa y América se habla más de democracia que de tiranía.

Aún en la llamada Iglesia Cristiana vemos la influencia de estos tres patrones de pensamiento. La Iglesia Católica durante el Oscurantismo abrazó el barbarismo, con la Inquisición. Al venir la Reforma con Lutero cambió hacia el pensamiento griego. La iglesia hoy, en su mayoría, tiene el patrón de pensamiento Griego, donde los protestantes no eligieron poner en práctica el consejo apostólico y eligieron la democracia.

¿Cómo quebrar los patrones de pensamiento equivocados?
1. Arrepentimiento por la forma de pensar equivocada.

2. Renuncia al patrón equivocado.

3. Disposición a recibir los nuevos patrones espirituales.

4. Consagración al obrar de Dios por su Espíritu Santo, para que nuestra mente se renueve cada día con los principios de la Palabra de Dios.

5. Meditar, no sólo estudiar la Palabra de Dios. Meditar es “masticar” la Palabra de Dios, pensar en ella todo el día, saturar la mente con la Palabra de Dios a cada momento del día.

6. Llevar cautivo y eliminar todo pensamiento que no coincida con lo que dice la Palabra de Dios.

Es tiempo de comenzar y/o continuar renovando nuestra mente según los principios de la Palabra de Dios. ¡Si lo hacemos, seremos literalmente transformados e irrumpiremos victoriosamene hacia nuestro destino bendecido por Dios!