¡DEJA QUE EL ESPÍRITU DE RESURRECCIÓN IMPACTE TUS SITUACIONES MUERTAS HOY!

Es tiempo de la resurrección de los santos

Todos los años la cristiandad celebra la fiesta de Pascua, la cual declara a toda la humanidad la victoria de Jesucristo sobre la muerte, debido al gran despliegue del poder de resurrección de nuestro Dios.

El poder de resurrección del Señor Jesucristo fue ni más ni menos la manifestación de la presencia del Espíritu Santo devolviendo a la vida algo que estaba muerto naturalmente.

El poder de resurrección estuvo presente durante el ministerio terrenal de Jesús, dónde resucitó a tres personas: Lázaro (Jn 11:1-43); La hija de Jairo (Mr. 5:21-42) y el hijo de la viuda de Naín (Lc. 7:11-17). Todo esto fue hecho para certificar lo que dice Juan 11:25 “Le dijo Jesús: Yo soy la resurrección y la vida; el que cree en mí, aunque esté muerto, vivirá.”

Este mismo poder de resurrección por cierto estuvo activo en la obra de Cristo en la cruz del calvario para transformarlo en el hecho más trascendental de la historia.

Luego de ser crucificado, y morir físicamente, la Biblia dice que el poder de resurrección que operó en Jesucristo tuvo un impacto alrededor. En Mateo 27:50-53 dice: “Mas Jesús, habiendo otra vez clamado a gran voz, entregó el espíritu. Y he aquí, el velo del templo se rasgó en dos, de arriba abajo; y la tierra tembló, y las rocas se partieron; y se abrieron los sepulcros, y muchos cuerpos de santos que habían dormido, se levantaron; y saliendo de los sepulcros, después de la resurrección de él, vinieron a la santa ciudad, y aparecieron a muchos.”

¡Este evento fue el poder expansivo de la resurrección, resucitando todo lo que estaba muerto!

Posterior a su resurrección, la Biblia dice que Jesús se mostró físicamente entre su gente (Mt. 28:8-9; Lc. 24:36-40; Jn 20:19-23; Lc. 24:30-31; Jn 21:9-14; Jn 20:19, 24-27; Hch 10:34-41) por muchos días (Hch. 13:31) y luego dice en Hechos 1:3 “por cuarenta días”.

Este mismo poder continuó vigente posteriormente cuando el Espíritu Santo se derramó sobre la Iglesia, y lo vemos en los episodios de la resurrección de Dorcas (Hch 9:36-42) y el joven Eutico (Hch 20:7-12)… ¡y este mismo poder de resurrección sigue vigente hoy!

Este tiempo es un tiempo de resurrección de los santos. ¿A qué me refiero? En el pasaje de Mateo 27:50-53 leemos que “… se abrieron los sepulcros, y muchos cuerpos de santos que habían dormido, se levantaron; y saliendo de los sepulcros, después de la resurrección de él, vinieron a la santa ciudad, y aparecieron a muchos”

¿Qué hizo el poder de resurrección de Dios? Abrió sepulcros y los cuerpos de los santos dormidos se levantaron y se manifestaron a la ciudad.

¿Qué nos quiere decir el Espíritu Santo hoy?

Que en estos días el Espíritu Santo está abriendo “nuestros sepulcros”. Esto significa una visión espiritual muerta, una economía decadente, moribunda, una salud muy deteriorada, terminal; una iglesia a punto de cerrar o morir, un ministerio olvidado o perdido, como si estuviera muerto, un negocio a punto de quebrar o que ya ha quebrado, relaciones matrimoniales o familiares muertas y sepultadas; las ventas muertas y/o negocios que han quedado sepultados en el olvido.

El poder de resurrección en estos días actuará como en aquella oportunidad “a los santos”. ¿Quiénes son ellos? ¡Los redimidos por la sangre de Cristo, aquellos salvados por gracia y favor divino, es decir, usted y yo! Así como en aquella oportunidad, seremos testigos vivos del poder de resurrección del Señor.

Te animo a creer en estos días en el poder de resurrección del Señor de una manera nueva, renovada, actual y específica para tus situaciones muertas, sin importar cuántas sean. ¡El efecto expansivo de la resurrección impacta nuestras vidas y situaciones hoy!

Jesús en Juan 11:25 dijo: “Yo soy la resurrección y la vida; el que cree en mí, aunque esté muerto, vivirá.”

Para aquél que tiene puesta su fe en el Señor, aunque sus situaciones estén literalmente muertas, pueden ser resucitadas. El Seño dijo que lo que está muerto vivirá.

No sé cómo sucederá, pero tenga por cierto que si en este tiempo nos colgamos de Dios y venimos ante él humillados reconociendo que nuestras situaciones están realmente muertas, su poder de resurrección nos impactará.

Si te sientes identificado con lo que estamos hablando, te animo a hacer la siguiente oración: – Dios, mío te alabo y bendigo porque tú eres la resurrección y la vida. Tú sabes bien que mis situaciones (especifique cuáles son) están muertas y sepultadas, pero quiero que sepas en esta hora que creo en tu poder de resurrección. En medio de la muerte que me rodea, te alabo porque eres Dios de resurrección. Yo en fe declaro ahora mismo que vivo bajo la influencia de tu poder glorioso de resurrección. Declaro que tu Vida irrumpe sobre mis situaciones muertas. Recibo ahora el poder de tu resurrección, por la influencia gloriosa de tu Espíritu Santo. ¡Gracias Señor! –

¡Deja que el Espíritu de resurrección impacte tus situaciones muertas hoy!