CÓMO GANAR NUESTRA BATALLA (Lección 3)

3.
LA OBEDIENCIA A CRISTO

2 Corintios 10:3-5 dice: “…derribando argumentos y toda altivez que se levanta contra el conocimiento de Dios, y llevando cautivo todo pensamiento a LA OBEDIENCIA A CRISTO”.
• La calidad de obediencia de la que se habla aquí es la que Cristo manifestó.
• Por lo general, es muy fácil pensar en nosotros en términos de nuestros esfuerzos e intentos de obedecer a Cristo, lo cual llega a ser nuestra propia norma de obediencia. A veces nos comparamos con otros y justificamos nuestro esfuerzo con el de ellos.

Cristo es la norma
Su obediencia es la calidad que Dios espera de nosotros
• Cristo en nosotros es el único que puede vivir la vida de Cristo.
• Dios dijo “este es mi hijo en quien tengo complacencia”
• El Hijo sigue siendo el que complace al Padre.
• Cuando le permitimos a Jesús vivir en y a través nosotros también complacemos a Dios.

Cómo entender la obediencia de Cristo
El primer Adán fracasó por su desobediencia, y Jesús, el último Adán, triunfó por su obediencia.
• Jesús no vino a morir,
• Él vino a obedecer a Dios, y para ello, la entrega de su vida era parte del plan de Dios para Jesús.

¿Cómo podemos aprender esta calidad de obediencia?
Debemos estudiar cómo aprendió Jesús esta calidad de obediencia y como venció la tentación de desobedecer a Dios en el desierto de la tentación.

Tres áreas de tentación
Jesús fue tentado en tres áreas principales:
• Los deseos de la carne
• Los deseos de los ojos
• El orgullo de la vida
Eva fue probada en estas tres áreas.
Satanás sigue utilizando lo mismo con nosotros (1 Jn. 2:15-16)

Los deseos de la carne
Cuando Jesús estuvo sin comer por cuarenta días, fue el tentador a sugerirle una muestra independiente de su poder de convertir las piedras en pan.
• Ten en cuenta que ésta era una necesidad legítima: hambre.
• En esta tentación Satanás apela a sus apetitos:
El apetito de alimentar su cuerpo humano (los deseos de la carne)
El apetito de mostrar su poder al transformar las piedras en pan y un espíritu de independencia de Dios.

Nuestras necesidades legítimas
• Muchos están luchando con la satisfacción de sus necesidades. Cuando esas necesidades no son satisfechas, piensan que Dios no los ama.
• Jesús tuvo la oportunidad de ejercer su poder para satisfacer su necesidad.
Hay una manera de ejercer fe para la satisfacción de nuestras necesidades. Debería ser el resultado de nuestra intimidad con Dios, no de nuestra independencia de Él.

¿Qué hizo Jesús en esa situación?
Jesús se comprometió con la Palabra de Dios por sobre sus propias necesidades. Comprometámonos con toda palabra que sale de la boca de Dios por sobre nuestras propias necesidades.

Una demostración de obediencia
• Jesús demostró que su compromiso era con la autoridad de la Palabra más que con los sentimientos que tuvo en su bautismo con la experiencia con la paloma y la Voz del cielo. Aunque eso fue real, Él citó la Palabra con la que estaba comprometido.
• La Palabra definía los límites de su vida, y estos límites definen el obrar del Señor.
• Su sumisión a la autoridad de la Palabra demostraba su obediencia a Dios, el Padre.

Los deseos de los ojos
• Satanás le ofreció todos los reinos de la tierra si solo se postraba ante Él.
• Habitualmente enfrentamos esto cuando somos tentados a comprometer las normas de la Palabra de Dios para obtener algunos resultados aparentemente buenos para nosotros.
Para Jesús era conseguir lo que Adán había perdido en el Jardín del Edén sin pasar por la muerte en la cruz. Para nosotros la muerte que viene a través de nuestra cruz, es lo que somos tentados a evitar.

La manera de soportar la tentación
Nuestra disposición a llevar la cruz, que es la voluntad de Dios, es la manera de soportar la tentación.
¿Qué tan comprometidos estamos con vivir según las normas de la Palabra de Dios, a la luz de nuestros apetitos, deseos y orgullo?
¿Le daremos la autoridad de nuestra vida a la Palabra de Dios?

El orgullo de la vida
Las fortalezas religiosas
Cuando este orgullo es producto de lo que Dios ha hecho en nosotros, es más enceguecedor.

Las fortalezas religiosas son las peores para enfrentar, porque están basadas en lo que hemos adquirido en DIOS.
• El orgullo de la vida es cuando sentimos que valemos más por las cosas que por nuestra relación con Dios. Lo peligroso es cuando estas cosas vinieron de Dios.
• Jesús fue tentado a arriesgarse a ver si Dios le enviaría los ángeles que había prometido enviarle.

¿Cómo venció Jesús esta tentación?
• Con su compromiso con la Palabra escrita de Dios.
• Nosotros debemos cultivar intimidad con Dios basada en su Palabra escrita.
• Nos sometemos a la autoridad de la Palabra de Dios al permitir que su Palabra sea la autoridad final en nuestra vida.

Finalmente, somete tus pensamientos a la Palabra de Dios.
Las Escrituras dicen que llevemos todo pensamiento a la obediencia a Cristo.
Filipenses 4:8 define la calidad de nuestros pensamientos.
Nuestros pensamientos son los asuntos clave en nuestra obediencia a los caminos y voluntad de Dios para nuestra vida.

PREGUNTAS PARA EL ESTUDIANTE
1) ¿Qué norma de obediencia espera Dios de nosotros?
2) ¿Qué tentaciones tendremos que vencer para caminar en esta obediencia?
3) ¿Qué entiendes por “deseos de la carne”, “deseos de los ojos” y “orgullo de la vida”? Menciona ejemplos prácticos de la vida real.
4) Basado en lo que aprendimos de la obediencia de Cristo, ¿Cómo podemos vencer estas tentaciones?
5) ¿Qué son las fortalezas religiosas?

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