Aliento del cielo para cada día: SELECCION

JUAN 11:37: Y algunos de ellos dijeron: ¿No podía éste, que abrió los ojos al ciego, haber hecho también que Lázaro no muriera?

El episodio de la resurrección de Lázaro tiene diferentes secuencias, de las cuales nosotros hoy podemos obtener preciosas lecciones de vida. Lázaro ya estaba muerto hacia cuatro días y había sido llevado al sepulcro. Humanamente hablando, ya no se podía hacer más que consolar a la familia enlutada.
Lo interesante del relato es que cuando Jesús llega, los “amigos” de Marta y María, en vez de reconocer la presencia de Jesús, empezaron a dudar de su Poder.
En los tiempos donde todo nos sale al revés de lo esperado y las luchas, problemas, se acrecientan, en los tiempos donde estamos quizás experimentando la muerte y sepultura de nuestros sueños, aspiraciones y anhelos, es cuando más necesitamos rodearnos de hombres y mujeres de fe, que nos alienten aún a creer lo imposible.
Toda la gente que rodeaba a Marta y Maria, al expresar sus dudas, apagaban la fe de ellas. Tenemos que aprender a orar a Dios para seleccionar a nuestras amistades.
La mejores amistades son aquellas que viven piadosamente y siempre tienen en sus labios un cántico de fe y esperanza, pues creen en el Dios de lo imposible.
Las malas amistades con sus palabras negativas, carentes de peso espiritual no sólo apagan nuestra fe sino que hasta se burlan, con sus actitudes, del poder del Señor en forma directa o indirecta.
Las personas de fe siempre hablan lo que dice la Palabra creativa de Dios. ¿Con quienes usted se está rodeando en este tiempo de problemas y dificultades?

CONFESION DE FE:
TENGO HERMANOS EN CRISTO Y AMIGOS QUE ME BENDICEN CON SUS PALABRAS, ACTITUD DE FE Y CONFIANZA EN EL SEÑOR

ORACION:
Gracias Señor por los hermanos en Cristo de mi iglesia y amigos espirituales que me has dado. Gracias porque cuando ellos me llaman por teléfono o me visitan, siempre me inspiran a creer más en ti y a no perder mi fe. ¡Gracias Jesús porque tu tienes poder para proveerme nuevas amistades llenas del Espíritu Santo!