Aliento del cielo para cada día: SANIDAD

JEREMIAS 33:6: He aquí que yo les traeré sanidad y medicina; y los curaré, y les revelaré abundancia de paz y de verdad.

Hace muchos años había una canción popular que decía: “Tres cosas hay en la vida: Salud dinero y amor. El que tenga estas tres cosas que dé gracias a Dios”. Es verdad, sin la salud primero no disfrutaremos todo lo demás. Hoy en día se invierten millones de dólares en investigaciones para crear nuevas medicinas para las nuevas enfermedades que surgen a diario.
Vivimos en una sociedad contaminada y afectada por la enfermedad. Es probable que, en este momento, usted mismo este sintiendo en su cuerpo los efectos de alguna enfermedad o dolencia. Le invito en este día, no a mirar el cuadro desolador y aterrador de la sociedad ni a los síntomas enfermizos que siente, sino a Jesucristo, El Sanador por excelencia. Su obra en la cruz ha sido magnífica de tal manera que seamos doblemente sanados: a) Sanos en el alma al recibir la salvación eterna y b) La sanidad de nuestras enfermedades y dolencias. Adonde no puede llegar la medicina nuestro Dios SI puede llegar y cortar todo síntoma o enfermedad. No se quede desalentado en este día. El Señor te dice: ¡Yo soy tu Sanador y recibe mi sanidad!

CONFESION DE FE:
¡EN EL NOMBRE DE JESUS RECIBO SANIDAD DIVINA EN MI CUERPO!

ORACION:
Me “cuelgo” de tu promesa sanadora oh Dios mío, pues tú eres mi sanador. Te doy gracias por la medicina, pero más gracias te doy porque en tí está la más efectiva sanidad que necesito. ¡Gracias Señor!