Aliento del cielo para cada día: REMOVIDO

PROVERBIOS 10:30: El justo no será removido jamás; Pero los impíos no habitarán la tierra.

Los tiempos que vivimos son tiempos inseguros. Esta inseguridad se refleja no sólo por los altos índices de violencia, robos y criminalidad sino también por la inestabilidad que reina en el mundo. Hoy todo pareciera que fuera cambiable y removible. Personas que pensaban que tenían un hogar estable lo han perdido; personas que pensaban que tenían un empleo seguro han quedado en la calle; personas que pensaban que tenían la salud asegurada han caído en enfermedades terminales. Para ser sinceros, en el mundo en que vivimos la seguridad no se la puede encontrar por ningún lado. En ninguna cosa o en alguien, bajo el cielo, existe la seguridad sino sólo en el Señor. Si lo tenemos a El como el ancla firme de nuestras vidas, vamos a poder caminar y vivir seguros sabiendo que no seremos removidos de Su Presencia. Caminar por la vida, sabiendo que no seremos removidos jamás de Su Presencia, nos da tranquilidad y paz para enfrentar las circunstancias difíciles de la vida cotidiana.
Si tenemos a Cristo como nuestro Señor aunque nuestra economía, salud, trabajo, familia sea removida tendremos la certeza de que El aún será fiel para volver a darnos lo que se ha perdido. En Cristo están centralizadas todas nuestras necesidades pues El es la fuente de toda bendición. Es tiempo de que nos aferremos de Aquél que no puede ser mudado ni removido; es tiempo de que nos demos cuenta que todo lo que tenemos a nuestro alrededor podemos perderlo en un instante, como le pasó a Job, pero si tenemos al Señor podremos estar seguros que El tiene todo poder para volver a darnos lo que hemos perdido. ¡No existe mayor seguridad y firmeza que creer en Cristo el Señor!

CONFESION DE FE:
MI ROCA FIRME INAMOVIBLE ES JESUCRISTO. CON EL VIVO SEGURO.

ORACION:
Gracias Dios mío por ser mi roca firme, mi ancla segura, mi fuente segura de bendición. ¡Te alabo en este dia con todo mi corazón porque contigo hay seguridad!. Amén.