Aliento del cielo para cada día: HUMILDE

MATEO 18:4: “Así que, cualquiera que se humille como este niño, ése es el mayor en el reino de los cielos.”

Existe una idea errónea, inclusive entre los cristianos, que dice que ser pobre y humilde es lo mismo. Tantas veces hemos usado la palabra “humilde” para mencionar a aquellos que viven por debajo de lo necesario para vivir, que se ha incorporado a nuestro lenguaje cristiano. La Biblia nos presenta a la humildad como una virtud y no como una maldición. La humildad es la actitud del corazón, que tienen aquellos que han sido tratados y moldeados por Dios. El ser humano, por naturaleza, es altivo, soberbio, arrogante y orgulloso, y a veces a pesar de tener años de cristianos seguimos con esa «característica» que desagrada al Señor.
La Biblia dice que Dios resiste a los soberbios, pero bendice a los humildes de corazón. Ser humilde de corazón no significa “sentirse inferior a los demas” o caminar con un complejo de inferioridad, sino vivir dependiendo del Señor el dador de todo lo que tenemos. Cuando nuestros ojos espirituales se abren a la bendita verdad de que todo lo que tengo es por Su gracia y misericordia, ya no queda nada en nosotros para jactarnos. Un cristiano que ha tenido un encuentro con la Gloria de Dios, jamás puede ser soberbio ni orgulloso pues ha quedado marcado para siempre con la hermosa caracteristica que exalta a Cristo: La humildad.

CONFESION DE FE:
MI VIDA SE CARACTERIZA POR LA HUMILDAD QUE TRAE LA PRESENCIA DE CRISTO

ORACION:
Perdóname Señor, por mis soberbias, orgullo, y toda clase de altanería carnal que no sólo me hace daño a mí, sino tambien a los que me rodean. Revísteme en este momento de Tu humildad para que pueda manifestar tu precioso carácter. Amén.