Aliento del cielo para cada día: FISICO

1 CORINTIOS 3:17: “Si alguno destruyere el templo de Dios, Dios le destruirá a él; porque el templo de Dios, el cual sois vosotros, santo es.”

En algunos círculos cristianos se ha “espiritualizado” tanto la relación con Dios, que los ha llevado a menospeciar todo intento de cuidar el aspecto físico, argumentando que hacer eso es un pecado. Por cierto debemos principalmente cuidar nuestra vida espiritual, pero la Biblia nos aconseja tambien a cuidar nuestro cuerpo, que es morada del Espíritu Santo. Si nuestro cuerpo físico no goza de buena salud, no podremos servir a Dios y hacer la obra que El nos ha encomendado. Tener una buena dieta, hacer ejercicio y descansar lo necesario no es ningún pecado sino una bendición.
¡Más bien el pecado seria dejar de hacer todo eso, pues el cuerpo que se descuida se enferma y agota, se desgasta y envejece prematuramente! El pasaje de hoy nos anima a no destruir nuestro cuerpo porque es el lugar donde Dios habita, si somos cristianos nacidos de nuevo. La palabra “templo” en el original griego, (idioma en el que se escribió el Nuevo Testamento), se la traduce como «lugar santísimo», es decir, el lugar de la morada permanente del Señor. Como cristianos podemos evitar caer presos del espíritu hedonista que gobierna nuestra sociedad, pero no podemos dejar de descuidar el cuerpo que Dios nos ha dado. ¡Gloriquemos a Dios cuidando prudentemente nuestros cuerpos!

CONFESION DE FE:
CUIDO MI CUERPO QUE ES HABITACION DE LA PRESENCIA DE DIOS

ORACION:
Señor ayúdame a cuidar mi cuerpo, que es morada de tu Santo Espíritu. Guárdame de los extremos de caer bajo el fanatismo del cuidado del cuerpo, y de la negligencia de no darle una buena dieta y ejercicio físico. Amén.